LONDRES, Inglaterra, may. 13, 2003.- El primer ministro británico Tony Blair condenó
este martes los atentados suicidas de la víspera en Riad, y el Foreign Office aconsejó a los ciudadanos británicos evitar en lo posible viajar a Arabia Saudita.
"El primer ministro condena vigorosamente este horrendo ataque y expresa su simpatía a las familias de quienes resultaron muertos o heridos", indicó el portavoz de Blair.
Un total de 29 personas murieron -incluyendo a nueve estadounidenses y siete kamikazes- y 194 resultaron heridas en los atentados con explosivos llevados a cabo contra recintos donde se alojaban numerosos ciudadanos de países ocidentales.
Un funcionario de Estados Unidos dijo que el balance podría elevarse a 40 ó 50 muertos.
El portavoz de Blair destacó la necesidad de estrechar la cooperación internacional en materia de lucha antiterrorista y de reanimar el proceso de paz en Medio Oriente, para "sacarle ese tema" al argumentario de los terroristas.
La cancillería británica instó a evitar viajes que no sean indispensables a Arabia Saudita.
"Tras los tres atentados suicidas con bomba del l2 de mayo en Riad, sigue existiendo un alto riesgo de atentados en grande o pequeña escala contra intereses occidentales en Arabia Saudita", advirtió el Foreign Office en un comunicado.