CASABLANCA, Marruecos, may. 16, 2003.- Al menos veinte personas murieron en cuatro atentados, tres de ellos con coches-bomba, perpetrados este viernes por la noche en Casablanca (100 km al sur de Rabat), informó la agencia oficial marroquí Map.
Sendos coches-bomba estallaron cerca del consulado de Bélgica, en la Alianza Israelita y en el Hotel Safir; una bomba estalló además en la Casa de España, matando a dos policías y un guardia que aseguraban su custodia, precisó Map.
La policía detuvo a tres sospechosos, incluyendo a un kamikaze herido, todos ellos de nacionalidad marroquí.
El rey Muhamed VI "ordenó el despliegue de un sistema de evacuación de heridos", refirió el informe.
Las autoridades instalaron puestos de mando en la sede de la prefectura de la ciudad, capital económica del reino, y en el ministerio del Interior de Rabat, añadió.
SIETE EXPLOSIONES, DICEN FUENTES NO OFICIALES
Fuentes coincidentes dieron parte de explosiones en al menos siete puntos de Casablanca.
Aparte de los señalados por la agencia marroquí, se reportó tres deflagraciones cerca de la zona costera, en la playa de Ain Diab, centro de reunión y alojamiento de turistas occidentales.
KAMIKAZES ENTRE LOS AUTORES, SEGÚN TESTIGOS
Varios kamikazes figuran entre los autores de la ola de atentados cometidos este viernes con explosivos y con coches-bomba en la ciudad marroquí de Casablanca, según refirieron testigos presenciales.
De los escombros de la Alianza Israelita se retiró los cuerpos de dos terroristas suicidas, señalaron los testimonios.
El atentado contra el hotel Farah Magreb (ex Safir) también habría sido obra de un kamikaze que activó una bomba que llevaba consigo cuando un portero trataba de impedirle el acceso al establecimiento, indicó un testigo.
Fuentes oficiales informaron que unos diez kamikazes murieron en la ola de atentados, reveló el ministro marroquí del Interior, Mostafa Sahel, quien atribuyó las explosiones al "terrorismo internacional".
El ministro precisó que hubo explosiones en cinco lugares de la ciudad, que dejaron 20 muertos y unos sesenta heridos.
"Estos atentados llevan la marca del terrorismo internacional", proclamó Sahel en una rueda de prensa.
"La mayor parte de las víctimas de los atentados son marroquíes", precisó.