WASHINGTON, Estados Unidos mayo 18, 2003.- El jefe de la autoridad palestina Yasser Arafat rechazó enérgicamente el domingo las acusaciones que hizo en su contra la dirección israelí después de la ola de violencia que golpeó a Israel desde el sábado en la noche.
“¿Ustedes le creen a ellos (los israelíes) y no me creen?", preguntó indignado Arafat, al ser consultado por teléfono por la cadena de televisión estadounidense Fox News. "Denme pruebas", agregó.
Tras condenar los últimos ataques anti israelíes, se declaró "completamente
de acuerdo con la paz".
Sobre las relaciones con el primer ministro Mahmud Abbas (Abu Mazen), Arafat declaró que "le dio su apoyo a todo nivel así como a su gobierno y que continuaría haciéndolo".
"No olviden que también tengo un papel que jugar puesto que fui elegido", dijo agregando que no aceptaría nunca la expulsión.
Horas antes, el portavoz del primer ministro israelí Ariel Sharon, Raanan Gissin, mencionó la eventual salida de Yasser Arafat de los territorios palestinos, acusándolo "de abrir la vía a la sangre y al terrorismo".
Dos atentados suicidas el domingo en la mañana dejaron 9 muertos, entre ellos los dos autores, en Jerusalén, y el sábado otro ataque suicida le costó la vida a una pareja de colonos judíos en el barrio judío de Hebrón (Cisjordania). En esta explosión también murió el kamikaze.