JERUSALÉN, Israel, jul. 2, 2003.- El ejército israelí traspasará el miércoles por la
tarde a los palestinos el control de la ciudad de Belén, en el sur de Cisjordania, después de haberse retirado el domingo del norte de la Franja de Gaza, indicó la radio militar israelí.
Los miembros de los diferentes servicios de seguridad palestinos se desplegarán uniformados y armados en Belén, mientras que el ejército israelí se abstendrá de llevar a cabo incursiones y detenciones en la ciudad, agregó la radio.
El Ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz, anunció el martes que el ejército traspasaría el control de Belén a los palestinos el miércoles.
Prácticamente desde el comienzo de la Intifada, las consignas de tiro dadas a los soldados israelíes les permitían disparar contra cualquier palestino, incluidos los miembros uniformados de los servicios de seguridad.
El acuerdo alcanzado el viernes sobre la retirada de los diferentes sectores reocupados en la Franja de Gaza obligó a modificar estas consignas: los soldados israelíes ya no podrán abrir fuego más que si su vida corre peligro, indicaron los medios de comunicación israelíes.
La radio precisó por otro lado que no había una retirada propiamente dicha de Belén puesto que no hay ninguna fuerza israelí desplegada permanentemente en la ciudad.
En cambio, el cerco de la ciudad será mantenido, lo que impedirá a sus habitantes circular libremente hacia el resto de Cisjordania. El ejército israelí también reforzará sus retenes situados al norte de la ciudad, a la entrada de Jerusalén, prosiguió la radio.
El primer ministro palestino, Mahmud Abbas, predijo el martes antes de una reunión en Jerusalén con su homólogo israelí, Ariel Sharon, que las tropas israelíes se retirarían a las líneas que ocupaban antes del comienzo de la segunda Intifada, en septiembre de 2000, "dentro de un mes o un mes y medio".