HONG KONG, China, jul. 9, 2003.- Decenas de miles de personas volvieron a manifestar este miércoles cerca del parlamento de Hong Kong para exigir la retirada de un proyecto de ley antisubversión que sumió al territorio en la crisis política más grave desde su retrocesión a China en 1997.
Unos 50 mil manifestantes, según los organizadores, reclamaron que el gobierno de Tung Chee-hwa retire el proyecto ocho días después de que medio millón de personas participaran en una marcha de protesta obligándole a aplazar su votación. También exigieron la dimisión del jefe del ejecutivo y más democracia.
La policía no dio cifras de la manifestación.
Por su parte, Tung rechazó la idea de llevar a cabo una renovación ministerial inmediata pero prometió escuchar las quejas de los manifestantes y actuar prudentemente para que se adopte su controvertido proyecto de ley.
La manifestación del miércoles tuvo lugar junto al parlamento en el día en que los diputados deberían haber votado el texto, que sus detractores denuncian como una amenaza para las libertades fundamentales en ese territorio chino autónomo.
Ante la magnitud de la marcha de la semana pasada y el abandono de un partido aliado, Tung aplazó sin fecha la votación prevista para este miércoles y anunció que haría importantes concesiones.
Mientras prosiguen las especulaciones sobre la renuncia de Tung y la reforma ministerial, el jefe del ejecutivo no dio ninguna señal de un cambio próximo.
"Estoy convencido de que el gobierno, como equipo, puede responder a los desafíos. Estamos unidos en el cumplimiento de nuestro deber y de nuestras responsabilidades", dijo.
El gobierno "escuchará atentamente los puntos de vista (de los manifestantes), también el descontento que pueden expresar y sus aspiraciones".
En cuanto al proyecto de ley en particular, asegura querer "actuar con más prudencia". "Nuestro objetivo está claro. Se trata de recuperar el respaldo y la confianza de la gente", dijo.
Otro aliado del dirigente pro-Pekín, que anunció su posible salida del gobierno a principios de semana, Tsang Yok-sing, declaró el miércoles que no era "el momento de remodelar" el equipo en el poder, dando un respiro a Tung.
El artículo 23 de la constitución vigente desde que el territorio volvió bajo soberanía china en 1997 prevé la adopción de una ley contra la subversión, la traición, la sedición y el robo de secretos de Estado.
Pero el proyecto presentado por el gobierno prochino fue criticado por el peligro para las libertades democráticas que supondría su implantación, según sus detractores.
Danos tu opinión.