SANTA CRUZ DE LA SIERRA, Bolivia, nov. 15, 2003.- Los Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica definirán este sábado la reforma de las cumbres iberoamericanas y concretarán su apoyo económico a Bolivia, en un encuentro en el que también se abordarán las desigualdades sociales. En la jornada de sesiones de trabajo, los gobernantes tendrán que adoptar una decisión sobre el informe elaborado por el ex presidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso, que recomienda la creación de una Secretaría Permanente para dar un seguimiento a las decisiones adoptadas en las cumbres iberoamericanas.
Aunque existe un consenso generalizado en torno a la creación de este organismo para dar una mayor eficacia a las cumbres y un mayor peso político a la comunidad iberoamericana, algunos países han pedido más tiempo para analizar el asunto en profundidad.
En declaraciones el canciller de Costa Rica, Roberto Tovar, señaló que algunos países han solicitado que la decisión sobre la puesta en marcha de la Secretaría Permanente no se adopte en esta cumbre para dejar más tiempo a los países antes de dar su aprobación.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, José María Aznar, y el de Bolivia, Carlos Mesa, defendieron la necesidad de que sea aprobado el proyecto de Secretaría Permanente.
Si la propuesta es aprobada, como ambos creen previsible, en Santa Cruz se consolidará el futuro de la comunidad iberoamericana con una mayor cohesión interna y una mayor visibilidad hacia el exterior, a juicio de los dos líderes.
Honduras apoyará la creación de este organismo si no es burocrático, según el presidente Ricardo Maduro.
Maduro afirmó, en declaraciones, que comparte con el presidente Aznar la visión de que "es necesario tener un mecanismo de seguimiento efectivo para que las decisiones adoptadas se conviertan en realidad".
No obstante, el presidente de Honduras señaló que "estamos conscientes de que sería contraproducente producir burocracia inoperante".
En la reunión, que concluirá con la firma de la Declaración de Santa Cruz, los gobernantes también concretarán su apoyo económico a Bolivia, tras la grave crisis social y política de octubre pasado que provocó la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
En la inauguración anoche de la XIII Cumbre Iberoamericana, el presidente boliviano, Carlos Mesa, pidió un apoyo directo, fuerte e intenso de la comunidad iberoamericana a Bolivia, y se comprometió a que su país responderá resolviendo los problemas que dieron origen a la crisis que dejó casi 80 muertos en las calles.
Además del apoyo económico, Bolivia recibirá en esta cumbre un respaldo político que se plasmara en una declaración en la que los países iberoamericanos expresan su apoyo a Mesa "en sus esfuerzos por poner fin a la exclusión social, fortalecer la democracia y el Estado de Derecho, promover los derechos humanos e impulsar el progreso económico y las oportunidades para todos los bolivianos".
En la cena ofrecida por Mesa a los gobernantes, el Rey de España expresó también la solidaridad de la comunidad iberoamericana con Bolivia y aseguró que "las instituciones constitucionales, la democracia representativa y el Estado de Derecho" son el único marco capaz de garantizar la convivencia en un clima de "tolerancia y respeto".
En relación con el tema central del encuentro, la inclusión social como motor del desarrollo, en la declaración de Santa Cruz, los gobernantes reconocen la "importancia de instrumentar medidas orientadas a la superación de la pobreza y la exclusión, campos fértiles para la desestabilización social y política".
En su intervención en la inauguración de la cumbre, el secretario general de la Organización de la ONU, Kofi Annan, abogó por la inversión en gasto social para corregir la desigualdad y combatir la pobreza.
En la inauguración, y por primera vez en una cumbre iberoamericana, participó un dirigente indígena en representación del Encuentro Social Alternativo, una reunión de organizaciones populares celebrada en Santa Cruz esta semana.
El dirigente indígena expuso las conclusiones del Encuentro Social Alternativo y pidió a los gobernantes que suspendan las negociaciones del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), al considerar que se trata de la aplicación de "un modelo neoliberal que ha profundizado la pobreza y la exclusión social".