NUEVA YORK, Estados Unidos, dic. 8, 2003.- La Asamblea General de la ONU adoptó este lunes una resolución en la pide al Tribunal Internacional de Justicia pronunciarse sobre la legalidad de la construcción por Israel de un muro en los territorios ocupados palestinos. La resolución fue adoptada con 90 votos a favor, 8 votos en contra, entre ellos los de Israel, Estados Unidos, Micronesia e Islas Marshall, y 74 abstenciones, incluidas las de países de la Unión Europea.
La votación, cuyo resultado planteaba dudas debido a que se preveía una fuerte abstención, tuvo lugar tras un encendido debate en el que intervinieron una docena de oradores y en el que palestinos e israelíes mostraron una vez más posiciones radicalmente opuestas.
La resolución expresa la preocupación de la Asamblea por la construcción de este muro, que Israel califica de "seguridad" y los palestinos de "separación", y que "ha involucrado la confiscación y destrucción de tierras y recursos palestinos", ha desbaratado la vida de miles de civiles y "anexionado de facto amplias áreas de territorio".
Igualmente preocupante, según la Asamblea, es el impacto "devastador" que el muro tiene sobre la población civil y sobre las perspectivas de resolver el conflicto palestino-israelí y establecer paz en la región.
La resolución fue presentada tras la reciente divulgación de un informe del secretario general de la ONU, Kofi Annan, en el que reconoce que Israel no está cumpliendo con las resoluciones de la organización puesto que no ha cesado, como se exigió en una resolución anterior, la construcción del muro.
Pese a la derrota, Israel consideró el resultado de la votación como "una victoria moral" ya que más de la mitad de los estados miembros de la ONU no votaron por esta resolución que consideró "parcial".
Según el embajador israelí, Dan Gillerman, el resultado refleja una clara división en la Asamblea General entre un grupo de 90 países, que definió mayoritariamente como dictaduras tiránicas y corruptas, y otro grupo formado por países democráticos.
Por su parte, el representante palestino ante la ONU, Naser Al Kidwa, calificó de "ridículos" los cálculos de Israel respecto a la votación y le acusó de "anexionar por la fuerza" territorio.
Según dijo, la opinión del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya "contribuirá significativamente a la realización de nuestro objetivo común, que es poner fin a acciones que violan la ley internacional" y establecer la paz en la región.