GINEBRA, Suiza, dic. 10, 2003.- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, confirmó hoy miércoles, el nombramiento del neozelandés Ross Mountain como su nuevo representante interino para Irak, a cargo de las operaciones en la región. Annan destacó, en un encuentro con un grupo de periodistas en Ginebra, que Mountain "tiene una larga carrera en el ámbito de la ayuda humanitaria en varios países y en zonas de conflicto", entre los que recordó su contribución en operaciones de la ONU en Timor Oriental, Afganistán, Líbano y Haití.
Mountain, actual director de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU en Ginebra, estará encargado de la delegación de la organización para Irak instalada en Nicosia y de las operaciones en Ammán, precisó el secretario del organismo.
Agregó que el nombramiento de su nuevo representante especial en Bagdad "se efectuará en un futuro no muy lejano, obviamente el año próximo".
Mountain asumirá así temporalmente, la tarea del diplomático brasileño Sergio Vieira de Mello, fallecido el pasado 19 de agosto, víctima de un atentado perpetrado contra la sede de la ONU en Bagdad en el que también murieron otras 21 personas.
Por su parte, el responsable de la OCHA indicó que "la ONU no deja ni ha dejado Irak" y aseguró que su trabajo se centrará en "la labor humanitaria y en la reconstrucción" de Irak tras la guerra.
Fuentes diplomáticas apuntaron que una vez que el secretario general de la ONU elija a su nuevo representante permanente en Irak, Mountain podría pasar posiblemente a desempeñar el cargo de adjunto.
Annan indicó que el regreso de la ONU a Irak todavía es prematuro y que es necesario ser "prudentes", al recordar la "tragedia" del atentado perpetrado en agosto pasado.
"Si nos encontramos en una situación en que no podemos movernos ni estar en contacto con las personas y llevar a cabo nuestra labor, no sirve de mucho que estemos allí", comentó.
Agregó que la ONU volverá a Irak tan pronto como se restablezca la seguridad para que su labor pueda efectuarse sin riesgos para el personal y “cuando las circunstancias lo permitan", en alusión a la necesidad de que haya "seguridad en el terreno".
"La seguridad no es sólo necesaria para la ONU, lo es también para la reconstrucción del país, para los ciudadanos iraquíes y para los trabajadores del sector humanitario", apuntó el alto funcionario internacional.
"Nadie está interesado en un Irak caótico en medio de esa región", dijo el responsable de la ONU y enfatizó que "la estabilidad en Irak es un asunto de todos".