BOGOTÁ, Colombia, dic. 11, 2003.- En una ofensiva sin precedentes, las fuerzas militares dieron muerte en varios combates a 24 paramilitares y capturaron otros 39, informó este jueves el general Martín Carreño, comandante del ejército. El mayor combate se registró el miércoles en la tarde en una zona rural del municipio de Puerto Gaitán, a 230 kilómetros al suroriente de Bogotá, en donde tropas de la cuarta división del ejército enfrentaron a unos 150 miembros de un grupo de autodefensas.
Al concluir el enfrentamiento 22 miembros del grupo murieron y ocho fueron capturados, incluso uno que resultó herido, mientras en las tropas se registró la muerte de un soldado y otros cinco resultaron heridos.
"Fue una operación ejecutada en forma profesional, honrada y transparente para darle tranquilidad a los habitantes de la zona de Puerto Gaitán", dijo el general Carreño en conferencia de prensa.
Agregó que los paramilitares muertos y heridos en este combate eran parte del grupo conocido como "Butrageños" que estaba dedicado "a la extorsión, el narcotráfico, el robo de ganado y al desplazamiento de la población para apoderarse de sus tierras".
En la misma operación fueron recuperados 26 fusiles, 12 mil proyectiles, 150 equipos de asalto y de comunicaciones.
Carreño dijo que este golpe es importante "para darle tranquilidad a la gente de Puerto Gaitán que estaba azotada tanto por estos terroristas como por los de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)".
El comandante del ejército informó que además en las últimas 24 horas las tropas bajo su mando sostuvieron otros combates en las poblaciones de Barrancabermeja, Tauramena, Monterrey, Trinidad y Mámbita en los cuales dos paramilitares fueron muertos y 31 capturados con abundante armamento.
"Fueron operaciones contundentes adelantadas contra estos grupos armados al margen de la ley", afirmó Carreño.
La ofensiva se produce en momentos en que el gobierno del presidente Álvaro Uribe adelanta negociaciones con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y otros grupos paramilitares para lograr la desmovilización de sus 13 mil combatientes.
Durante las últimas tres semanas dos grupos paramilitares con mil 015 combatientes depusieron las armas y se acogieron a un programa de reinserción que adelanta el gobierno para acoger a guerrilleros y autodefensas que desean poner fin a la lucha armada.