MONTEVIDEO, Uruguay, dic. 16, 2003.- Argentina asume la presidencia de un Mercosur ampliado y con nuevos mecanismos institucionales, pero con algunas disonancias políticas. La transferencia de mandato por seis meses se produjo durante la cumbre del Mercosur en la que participaron Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay y sus socios Chile, Bolivia y el recién incorporado Perú.
El presidente argentino Néstor Kirchner ejercerá la presidencia temporal hasta junio en el sistema rotativo del emprendimiento del sur, creado en 1991.
El acuerdo Mercosur-Comunidad Andina de Naciones (CAN) cierra otro capítulo de considerable impulso no sólo comercial sino con un "peso político" de cara a otras negociaciones, como afirmó Juan Rojas Penso, secretario general de ALADI.
Esas otras negociaciones podrían ser la destinada a formar el Área de Libre Comercio de las América (ALCA) y con la Unión Europea (UE).
Aunque el comercio entre los dos bloques ha tenido altibajos por las crisis económicas, financieras y políticas, los analistas estiman que el acuerdo de libre comercio hará crecer de inmediato los intercambios.
La cumbre no sólo fue marcada por la admisión de Perú como asociado sino que se introdujeron cambios institucionales para la "profundización" del emprendimiento.
En otra modificación sustantiva el ex presidente argentino Eduardo Duhalde asumió el cargo político de presidente del Consejo de Representantes del bloque, dependiente del Consejo de Ministros.
Asimismo, la nueva presidencia contará con otro instrumento de 56 artículos, los mecanismos para la solución de las controversias comerciales, que se decidió en el llamado Pacto de Olivos. El mes pasado se suscribió en Asunción, donde quedará establecida su sede para activar cualquier problema interno que surja entre sus socios.
Tanto Argentina como Brasil, han establecido lo que se llamó "una total sintonía", tras reuniones de Kirchner con Luiz Inácio Lula da Silva, pero han mantenido discrepancias con Jorge Batlle.
En particular, cuestiones de derechos humanos han originado fricciones entre Batlle y Kirchner. Estas diferencias se extendieron al plano comercial ya que Uruguay entiende la necesidad de abrirse a otros mercados ya que los regionales producen virtualmente los mismos productos.
Brasil, empero, pugna por fortalecer el Mercosur y ha aceptado en esta cumbre contemplar las diferencias económicas que prevalecen, de un lado los grandes (Brasil y Argentina) y del otro Uruguay y Paraguay.
Las cuestiones que asumirá Argentina, son también intrincadas políticamente.
Una es la propuesta brasileña de crear el Parlamento del Mercosur y la otra de Argentina, de políticas monetarias que, eventualmente, puedan confluir a una moneda común.
Quedan pendientes también las negociaciones con la Unión Europea. Pascal Lamy, comisario comercial europeo que está en Montevideo dijo que su presencia es para apoyar al Mercosur pero que éste debe "dar señales de una integración fuerte".