BAGDAD, Irak, dic. 17, 2003.- Un camión lleno de explosivos se estrelló contra un pequeño autobús y explotó el miércoles, dejando al menos 10 muertos, dijo un viceministro del Interior de Irak, quien culpó de la acción a simpatizantes de Saddam Hussein, molestos por la captura del ex dictador. La detonación ocurrió a las 5:00 en el distrito de Al-Bayá, dijo la policía. Dos automóviles que estaban en las cercanías fueron destruidos en la detonación. Soldados y policías acordonaron la zona luego de la explosión.
Ajmed Kadjim Ibrahim, viceministro del Interior, dijo que hubo 17 muertos y que el camión iba camino a una estación de policía, pero chocó con un autobús. Bassem Naiem, un policía que estaba en el área, dijo que eran 22, pero las autoridades luego dijeron que la cifra era menor.
“Estaba saliendo de mi casa cuando escuché una explosión y vi automóviles quemándose en el cruce de al-Bayá", dijo Ahmed Ayyoub, conductor de autobús de 23 años.
"Corrí al lugar para ver si había heridos. Había muchos restos humanos en las aceras y empezamos a recogerlos", dijo. Las labores de rescate se dificultaron porque estaba oscuro cuando ocurrió la detonación, agregó.
Los atacantes suicidas suelen atacar estaciones de policía, al considerar a las fuerzas de seguridad instancias que colaboran con las fuerzas de ocupación encabezadas por Estados Unidos, que obtuvo una victoria el fin de semana con la captura de Saddam Hussein.
Ibrahim culpó del atentado a simpatizantes del depuesto dictador.
"Estaban tratando de vengar a su cobarde líder, a quien veían como un héroe en el pasado", dijo.
"Este derramamiento de sangre debe de terminar. Las únicas víctimas con civiles inocentes iraquíes", dijo Ayyoub.