PARÍS, Francia, dic., 18, 2003.- El ministro francés de Asuntos Exteriores, Dominique de Villepin, expresó su deseo de que no haya "interferencias" en el juicio al ex presidente iraquí Saddam Hussein, al tiempo que reiteró que toda la comunidad internacional "debe poder participar" en la reconstrucción de ese país. "Es su historia y es importante que esa historia sea vivida, compartida, comprendida, discutida por los iraquíes sin interferencias", dijo Villepin a la prensa diplomática francesa.
En su opinión, "es preciso que el derecho se aplique, que los iraquíes puedan apropiarse ellos mismos del juicio como parte del duelo indispensable que debe hacerse tras una tragedia como la vivida por Irak".
Sobre una eventual condena a muerte, insinuada por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush , el jefe de la diplomacia francesa recordó que se trata de un castigo abolido en Francia en 1981, "esa es la idea que nosotros tenemos de los derechos humanos".
Además reiteró que toda la comunidad internacional "debe participar" en la reconstrucción y que Francia está dispuesta a "todas las concertaciones".
"Estamos listos para participar en todos los acuerdos, en todas las reuniones que permitan fijar y consolidar claramente las etapas" políticas y de reconstrucción, añadió.
En su opinión, "para los norteamericanos la prioridad es la seguridad", mientras que "la llave para Francia es el avance en el proceso político".
A ese respecto, Villepin advirtió de que "hace falta que ese proceso sea clarificado, precisado y concretado, en la fase actual" y que "también corresponde a los estadounidenses decir cómo quieren las cosas".
"Nosotros estamos dispuestos a aportar todo" lo necesario a ese proceso, a condición de que "sea definido por el conjunto de las fuerzas iraquíes y que se beneficie de toda la legitimidad que puede aportarle la comunidad internacional, la ONU, los Estados y, en particular, el conjunto de países de la región", añadió.