LIMA, Perú, dic. 19, 2003.- La ministra de la Mujer del Perú, Nidia Puelles, renunció este viernes, apenas a cuatro días de haber juramentado, en medio de una ola de críticas por presunta corrupción en el pasado. En la carta de renuncia Puelles negó los cargos y los atribuyó a una supuesta intención de perjudicar al presidente Alejandro Toledo.
Tan pronto asumió, el pasado lunes, la flamante ministra empezó a ser atacada por algunos compañeros suyos en el partido oficialista Perú Posible (PP), que la acusaron de haber cometido irregularidades cuando fue directora del Instituto Peruano de Bienestar Familiar y viceministra de Educación.
Según la parlamentaria oficialista Enith Chuquival, Puelles desde esos cargos acumuló hasta cuatro salarios y consiguió empleos para sus allegados, entre otras supuestas anomalías.
La oposición y analistas independientes han señalado al caso como una nueva demostración de la presunta incapacidad del presidente Toledo para escoger a sus colaboradores.
Puelles había reemplazado en el cargo a una influyente legisladora de PP, Anel Townsend, que renunció al gabinete por incompatibilidades personales con el nuevo presidente del Consejo de Ministros, su copartidario Carlos Ferrero.
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