WASHINGTON, Estados Unidos, dic. 24, 2003.- Una vaca Holstein en una granja del estado de Washington dio positivo durante los análisis para detectar la encefalopatía bovina, en lo que representa el primer caso aparente del padecimiento en Estados Unidos, anunció el martes la secretaria de Agricultura, quien afirmó, sin embargo que el abasto de alimentos en el país es seguro para la población. La secretaria Ann Veneman dijo que la vaca fue sacrificada y supervisada a comienzos de este mes, y que todas las partes infectadas de su organismo fueron retiradas antes de que ingresaran al mercado alimentario y propagaran a los humanos la enfermedad, también conocida como "mal de la vaca loca".
"Seguimos confiando en la seguridad de nuestro abasto alimentario", señaló Veneman en una imprevista conferencia de prensa. La granja donde se encontraba el ejemplar fue declarada en cuarentena, mientras las autoridades esclarecen la forma en que la res contrajo el mal y cuál fue el destino de su carne.
"Aunque el riesgo para la salud humana es mínimo, tomaremos todas las medidas adecuadas, como una precaución extrema", añadió la secretaria.
El mal de la vaca loca destruye partes del cerebro del ganado, abriendo huecos en el tejido. En 1986, se propagó en Gran Bretaña y a varios países de Europa y Asia, lo que obligó a sacrificar millares de animales y devastó la industria cárnica europea.
Una variante del mal puede ser contraída por los seres humanos si consumen carne o nervios infectados, y posiblemente mediante transfusiones sanguíneas. La forma humana de la enfermedad ha matado a 143 personas en Gran Bretaña y a 10 más en otros países, aunque no hay ninguna víctima en Estados Unidos.
Las personas que están en riesgo de contraer el padecimiento tienen prohibido donar sangre.
Pese a las afirmaciones de Washington, Japón y Corea del Sur prohibieron temporalmente las importaciones de carne estadounidense, según la cadena televisiva NHK: Japón es el mayor mercado extranjero de la carne norteamericana, con adquisiciones por 842 millones de dólares en el 2002, según la Federación de Exportaciones Cárnicas de Estados Unidos.