WASHINGTON, Estados Unidos, dic. 24, 2003.- El presidente George Bush buscará el voto latino para reelegirse lanzando la iniciativa en la reforma migratoria más significativa de los últimos 18 años. Su propósito es buscar acoplar la demanda y oferta de mano de obra mexicana en una bolsa de trabajo en Internet manejada por el Departamento del Trabajo.
Los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos serían los primeros en poder obtener visas de trabajo para tres años, después de los cuales podrán solicitar residencia permanente.
Otros inmigrantes podrían venir con visas temporales, el plan es elaborado por el asesor presidencial Carl Robert inspirado en la iniciativa del senador John Mccain y el congresista Jym Kolbe, ofrece garantías sobre el estricto control de entradas y salidas, uso de más tecnología en la frontera y más vigilancia en la expedición de las visas.
El proyecto que será anunciado por el presidente Bush a mediados de enero antes de viajar a la Cumbre de las Américas en Monterrey Nuevo León es visto con escepticismo por líderes mexicanos.
“Hay que ser un poco realistas, hemos visto que este gobierno federal en sí pues ha habido tres años de los derechos de los mexicanos pues han sido en cierta manera retrocedados”, dijo Martín Sandoval, líder México-americano.
El presidente George Bush se opone a una amnistía como la concedida por el presidente Ronald Reagan en 1986 para todos los que llegaron a Estados Unidos antes de 1982 también en un programa de trabajadores huéspedes.