TIKRIT, Irak, dic. 25, 2003.- Las tropas estadounidenses festejaron su primera Navidad en Irak procurando tener un ambiente festivo, con buena comida, asistiendo a misa y llamando a familiares y amigos. La cena incluyó rebanadas de pavo, cocteles de camarón, salsa de arándano, pastel de manzana y bebidas espumosas no alcohólicas.
Aunque todos desearon estar en casa, los soldados dijeron que fueron recompensados con un regalo anticipado por estas fiestas: la captura de Saddam Hussein el 13 de diciembre.
"Su captura ha sido como la luz al final del túnel. Obtuvimos al tipo principal", dijo el sargento Jerry Price II de Fort Hood, Texas.
Con el día libre, cientos de soldados de la 4ª. División de Infantería pasaron horas haciendo largas filas en el comedor de la base para tener la oportunidad de comer la cena de Navidad. Varios oficiales vestidos como Santa Claus les entregaron dulces.
En las instalaciones de descanso y recreación de la base militar, entre 50 y 60 soldados asistieron a misa, dejando sus fusiles en el piso y cantando villancicos. Para algunos, fue la primera vez que pasan las fiestas de fin de año lejos de su hogar.
El soldado raso Matthew Summers, un francotirador de 20 años oriundo de San Antonio, Texas, jugó hockey con un grupo de soldados en uno de los palacios saqueados de Saddam que ahora alberga a tropas estadounidenses.
"Extraño a mi familia en Texas", dijo. "Pero los combates que mis camaradas y yo hemos pasado nos han acercado, ahora somos como una familia".
La captura del ex dictador iraquí es "algo para alegrarse", dijo Summers. "Hicimos tantas redadas, y estaba tan cerca".
Hussein fue capturado en un escondite cerca de Tikrit, el centro de su antigua base de poder y un foco de resentimiento continuo hacia la coalición encabezada por Estados Unidos que ocupa Irak.
Los especialistas Brandon Neely y Justin Mulhollen, también de Fort Hood, dijeron que pasaron la mayor parte de la mañana de Navidad en una tienda llena de personas adaptada como una enorme cabina telefónica, llamando a padres y amigos en casa.
"Desde luego, los extrañamos mucho", dijo Neely. Mulhollen coincidió, y agregó: "No es fácil estar lejos".