WASHINGTON, dic. 29, 2003.- El animal infectado con el mal de las "vacas locas" en EU nació en abril de 1997, antes de que se prohibiera alimentar a las vacas con despojos de rumiantes, lo que podría haber causado el contagio, dijeron este lunes autoridades de EU. El jefe del servicio de Inspección Veterinaria del Departamento de Agricultura de EU, Ron DeHaven, afirmó que la edad de la vaca es una "explicación probable sobre cómo se contagió el animal".
La res "habría nacido antes de que las prohibiciones sobre alimentación entraron en vigor en América del Norte", dijo DeHaven en una conferencia de prensa.
Tanto Canadá como EU implantaron esta restricción a la alimentación de las vacas en agosto de 1997.
"Pruebas recientes indican que éste es el método principal o incluso el único método mediante el cual se extiende" la enfermedad, añadió DeHaven.
Canadá había insistido que la vaca tenía seis años y medio, pero hasta ahora Estados Unidos insistía en que tenía cuatro años y medio.
DeHaven afirmó este lunes que el dueño de la vaca lechera de raza Holstein, un ganadero del estado de Washington, confirmó la veracidad de la información canadiense.
El mal de las "vacas locas", como se conoce a la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), tiene una variante humana, la enfermedad de Creutzfeld-Jakob (CJ), que es mortal y ha causado decenas de muertos en Europa en los últimos años.
DeHaven reiteró que su "línea de investigación principal" apunta a una granja en la provincia canadiense de Alberta, como el origen de la vaca infectada, aunque sólo podrá confirmarse con análisis de ADN.
Informó de que las autoridades estadounidenses siguen las pistas de 81 animales del mismo rebaño de Alberta que fueron vendidos a granjeros en Estados Unidos.
No obstante, DeHaven reiteró que "no hay razón para dudar de la seguridad de la carne bovina de Estados Unidos", y añadió que los cortes de carne son seguros, pues no contienen el agente infeccioso, que se encuentra principalmente en el cerebro y la espina dorsal de las reses.
Kenneth Peterson, un veterinario del Departamento de Agricultura, afirmó que el sistema nervioso central de la vaca fue extraído cuando fue sacrificada y nunca entró en la cadena alimenticia humana.
"No hay indicios de que el problema tenga la magnitud que registró en Europa en años pasados", recalcó DeHaven.
Aún así, treinta países han prohibido la importación de carne bovina de este país, una decisión que el veterinario jefe dijo estar basada en "percepciones públicas" sobre la enfermedad y no en datos científicos.
No obstante, Washington ha prohibido en ocasiones anteriores la importación de carne de países con casos de "vacas locas", por lo que DeHaven reconoció que "Estados Unidos ha sido parte del problema en el pasado".