VATICANO, Ciudad del Vaticano, dic. 30, 2003.- El Papa se mostró hoy "emocionado" por la muerte del nuncio apostólico en Burundi, monseñor Michael Courtney, y aseguró que la violencia "es un camino sin porvenir". La Santa Sede ha difundido el mensaje de condolencia que Juan Pablo II ha dirigido a la Conferencia Episcopal de Burundi y a los fieles de ese país, tras el asesinato a tiros de monseñor Courtney en una zona de acciones de la guerrilla opuesta al proceso de pacificación del país.
En el telegrama, el Pontífice expresa su "proximidad espiritual y compasión" a la comunidad religiosa de Burundi e invita a todos los fieles a "comprometerse día a día a seguir a Cristo para rehusar la violencia y construir una paz duradera".
Esa paz debe estar basada "en la justicia, el respeto a las personas y la seguridad para todos", según el Papa, quien pide a Dios que conserve la esperanza en todas las personas afectadas por ese hecho dramático.