LONDRES, Gran Bretaña, dic. 30, 2003.- El principal sindicato de pilotos del Reino Unido, Balpa, aconsejó hoy a sus miembros que no vuelen con agentes armados en aviones civiles, como ha pedido el Gobierno de Estados Unidos a las aerolíneas extranjeras que operan en ese país. El presidente de la Asociación Británica de Pilotos de Aerolíneas, Mervyn Granshaw, dijo que "nuestro consejo a los pilotos es que, hasta que haya una serie de garantías escritas, las tripulaciones no deben ir en vuelos con guardias".
Un día antes de que Estados Unidos anunciase el lunes que ha pedido a las aerolíneas extranjeras que vuelven con agentes armados en determinadas rutas de aviones de pasajeros, el Gobierno británico adelantó que estos guardias viajarán en determinados viajes a EU.
El Gobierno británico insiste en que es necesario para combatir el terrorismo, pese a las críticas de las aerolíneas y de los pilotos del Reino Unido, que se oponen a llevar armas a bordo.
El presidente de Balpa apuntó que es preciso que, antes, se firme un pacto con el Gobierno de Tony Blair que establezca el tipo de armas que serán utilizadas, que se aseguren las vidas de los pilotos para esos casos específicos y que se firme "un protocolo escrito sobre cuándo deben ser desplegados esos guardias".
"Si no se dan ese tipo de garantías, pensamos que forma parte del derecho de las tripulaciones rechazar operar el vuelo en base a la seguridad del aparato, de sus pasajeros y de las propias tripulaciones", agregó el capitán Granshaw.