BUENOS AIRES, Argentina, dic. 30, 2003.- Dos bancos privados del centro de Buenos Aires sufrieron graves destrozos y un tercero fue atacado con huevos el martes durante una huelga de empleados bancarios que exigen un aumento de salarios. Los trabajadores iniciaron la huelga de tres horas, que se repetirá el miércoles, con una marcha por el circuito financiero de la ciudad.
En su recorrido atacaron el frente de una sucursal del Citibank y entraron por la fuerza a otra del Banco Río, controlado por Santander Central Hispano donde cortaron los tejidos de las vallas que rodeaban el establecimiento, rompieron vidrios y derribaron un árbol navideño de cinco metros de altura.
"Hubo un forcejeo con personal de seguridad y clientes y delegados que querían entrar. En el marco de la ley, queríamos hacer una asamblea e informar a los trabajadores. Nosotros nos movilizamos en forma pacífica", dijo el secretario de la Asociación Bancaria, Raúl Fontana, a un canal de televisión.
"Estamos reclamando que se cumpla con la ley. Los bancos extranjeros están discriminando a sus trabajadores", agregó.
Minutos más tarde y ante la mirada atónita de clientes y empleados, los manifestantes entraron por la fuerza a la casa central de la Banca Nazionale del Lavoro, donde arrojaron basura y papeles y pintaron las paredes con las leyendas "Ladrones" y "Paguen lo que corresponde".
Los empleados de bancos extranjeros reclaman que se incorporen a su sueldo básico los 200 pesos (67 dólares) mensuales de aumento otorgado por el gobierno a los trabajadores del sector privado.
Pese a los intentos del gobierno por mediar durante todo el día en el conflicto entre los empleados y la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), el sindicato anunció que volverá a realizar una huelga el miércoles.
"Lo que hacen con nosotros es una verdadera provocación y una falta total de responsabilidad. Mañana (miércoles) habrá paro en todos los bancos extranjeros y a nivel nacional", anunció a periodistas Juan José Zanola, titular de la Asociación Bancaria.