WASHINGTON, Estados Unidos, ene. 01, 2003.-
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush,
dedicó el primer día de 2004 a cazar codornices con su padre, el ex presidente George Bush, en un rancho de Texas y antes de dar por
concluidas sus vacaciones navideñas.
Padre e hijo almorzaron con James Baker, quien fuera secretario
del Tesoro en la presidencia del primero, y el defensor más
prominente del hijo en 2000, cuando un confuso escrutinio en el
estado de Florida demoró el resultado de la elección presidencial.
Recientemente, Bush hijo convocó a Baker para otra misión: la
gestión en Europa y Japón de cancelaciones o reducciones de la deuda
externa de Irak.
La excursión de caza se demoró un poco debido a la lluvia y la
neblina, hasta que el pequeño avión que llevaba al presidente
aterrizó en Falfurrias, un aeródromo donde unas 60 personas se
habían congregado para saludarlo.
Bush aprovechó la ocasión para ensayar algo que repetirá mucho
durante el resto del año hasta la elección de noviembre: tomó en sus
brazos una niña y posó para los fotógrafos.
"¿Cómo estás?", preguntó Bush en español a quienes le recibieron y tomó en sus brazos a Liana Flores, de nueve meses, a quien le dio
un beso en la mejilla antes de seguir viaje hacia el rancho El Tule,
a unos 350 kilómetros al sudeste de Houston.