PUERTO PRINCIPE, Haití, ene. 1, 2004.- La conmemoración del Bicentenario
de Independencia de Haití culminó este jueves con incidentes violentos en
Puerto Príncipe y otras ciudades, en los que un número indeterminado
de civiles y policías han resultado heridos.
Las Fuerzas Especiales dispersaron durante la tarde con gases
lacrimógenos y disparos una manifestación integrada mayormente por
estudiantes, quienes exigían la dimisión del presidente haitiano,
Jean-Bertrand Aristide.
Oficialmente no se ha informado de heridos, pero se pudo
constatar que las balas alcanzaron a varias personas que asistían a
la manifestación en la capital.
Mientras la policía reprimía a los manifestantes, entre los que
había simpatizantes de diversos grupos opositores al gobierno del
partido Familia Lavalás, numerosas personas intentaron reagruparse
de nuevo y quemaron neumáticos en las calles.
"No tenemos miedo, libertad o muerte" y "es tiempo de expulsar a
Aristide", eran las consignas que coreaban miles de personas
congregadas en la capital para oponerse a Aristide, quien durante la
mañana asistió a los actos oficiales con motivo del 200 aniversario
de la Independencia.
Aristide prometió en su discurso en el Palacio Nacional ante
dignatarios extranjeros, miembros del gobierno y numerosos invitados
que durante el año que empieza se celebrarán en el país elecciones
legislativas y anunció un plan de desarrollo hasta 2015, con el fin
de paliar la crítica situación social de Haití, el país más pobre de
América.
El gobernante asistió horas después en Gonaives, en el
centro-oeste haitiano, a otro acto ante un millar de personas en el
lugar donde se declaró la independencia, y abogó en un breve
discurso porque el futuro político pase por las urnas y no por un
golpe de estado.
Emisoras de Gonaives indicaron que en las inmediaciones del lugar
donde Aristide pronunció su alocución se escucharon detonaciones de
armas de fuego, aunque no precisaron a qué eran debidas.
La ceremonia religiosa católica que se había anunciado en el
monumento de la Independencia, en la Plaza de Armas de Gonaives, no
se llevó a cabo y el templo permaneció con las puertas cerradas.
Fuentes periodísticas indicaron, por otra parte, que grupos
radicales no identificados incendiaron un cuartel de policía en Gros
Morne, al norte de Gonaives, y hay siete agentes heridos.
Aparte de los disturbios y protestas, una cantidad indeterminada
de presos se ha fugado por causas que se desconocen de las cárceles
ubicadas en Puerto Príncipe y Gros Morne, indicaron las autoridades
penitenciarías.
En otras ciudades, como Jacmel y Miragouane (ambas al sur de
Haití) hubo protestas estudiantiles, en las miles de jóvenes
pidieron la renuncia de Aristide, a quien acusan de haberse olvidado
de los pobres y de aliarse con la oligarquía, ignorando sus promesas
electorales.
En su "Declaración del Bicentenario", Aristide, que gobierna
desde 2000 y cuyo mandato presidencial finaliza en 2006, prometió
construir un "nuevo Haití", con un plan de desarrollo integral que
pretende mejorar la calidad de vida de los haitianos.
Evans Paul, líder de la coalición opositora Convergencia
Democrática, criticó en declaraciones a los periodistas el discurso
de Aristide y aseguró que el presidente utilizó el Bicentenario para
anunciar un plan con el que se quiere perpetuar en el poder hasta
2016.