LA PAZ, Bolivia, ene. 2, 2004.- Cincuenta cadáveres han sido rescatados del río Chapare, en el centro de Bolivia, diez días después de la caída a las aguas de cuatro vehículos debido al derrumbe de un puente de la región, informó hoy la Prefectura del Departamento de Cochabamba. Las autoridades deducen que la crecida del río Chapare, afluente de la cuenca amazónica en Bolivia, se llevó a otros siete pasajeros de un autobús y de tres camionetas que cruzaban el puente en el instante en que se derrumbó la madrugada del 23 de diciembre pasado.
El puente, ubicado en la ruta troncal del país entre las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz, cayó por la fuerza de un "turbión" producto de las intensas lluvias de temporada registradas en la región.
Del accidente se salvaron hasta ahora siete personas, rescatadas el mismo día, pero las brigadas aún buscan a otras siete que se presume fueron arrastradas varios kilómetros aguas abajo, dijo el secretario general de la Prefectura Cochabambina, Humberto Vargas.
Las tareas de rescate continúan, desde hace tres días con la ayuda de un helicóptero militar y con varias embarcaciones fluviales que recorren el río en busca de los desaparecidos.
Los familiares de los desaparecidos, algunos pasajeros del autobús y otros de un vehículo de la unidad policial antidrogas que opera en la zona, reclaman que la operación de búsqueda no cese, dijo el funcionario.
Vargas añadió que se han recibido reportes de campesinos residentes a más de 60 kilómetros del lugar del suceso que dijeron haber visto pasar al menos dos cuerpos flotando por el río y que no pudieron alcanzarlos.
De los últimos cuerpos recuperados, cuatro no han podido ser identificados y serán sepultados en la ciudad de Cochabamba.
En las tareas de búsqueda participan unos 200 efectivos de la Policía y del Ejército, entre ellos de la Unidad de Bomberos y del Servicio de Auxilio y Rescate.
Mientras tanto, al lado del puente derrumbado están operando varias barcazas que transportan vehículos medianos y livianos, a la espera de la reconstrucción del nuevo viaducto anunciado por el gobierno para dentro de seis meses.
Vargas dijo que se ha prohibido el uso de las barcazas para el paso de camiones y autobuses, que deberán dirigirse por la antigua carretera entre Cochabamba y Santa Cruz hasta la reparación de la vía afectada.
Debido a las lluvias, el paso por el camino viejo está perjudicado por un sector en malas condiciones que obliga a un viaje de más de 24 horas para los más de 500 kilómetros entre ambas ciudades, según las empresas de servicio de transporte de pasajeros.
Las precipitaciones pluviales han ocasionado cortes en varias carreteras de Bolivia en los últimos días, lo que ha obligado a las autoridades a declarar el estado de emergencia.