WASHINGTON, Estados Unidos, ene. 2, 2004.- Las autoridades estadounidenses colocaron en cuarentena un tercer rebaño de vacas en el estado de Washington, durante una amplia investigación en torno a un caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina. Por lo menos serán sacrificadas algunas de las reses colocadas en cuarentena desde que el mes pasado se descubrió la enfermedad conocida como mal de la vaca loca -la cual destruye el cerebro- en un ejemplar Holstein, ya sea porque pudieron estar expuestas a la infección o para disminuir los temores del público, indicó el viernes el doctor Ron DeHaven, jefe de veterinarios del Departamento de Agricultura.
"Sería seguro afirmar que... algunos o todos los animales deberán ser sacrificados", señaló DeHaven al hablar de las vacas en cuarentena. La decisión de sacrificar a las primeras vacas podría tomarse en poco tiempo, señaló el funcionario.
Los resultados de pruebas de ADN que determinarán si la vaca enferma había nacido en Alberta, Canadá, en abril de 1997 deberán ser recibidos la próxima semana, señaló DeHaven.
El rebaño más reciente en ser colocado bajo cuarentena hace uno o dos días se encuentra en la granja lechera de Mattawa, cerca de la ciudad de Yakima, donde los investigadores han dado seguimiento a una de 80 vacas que entraron a Estados Unidos con el ejemplar enfermo Holstein a finales del 2001.
Otras nueve vacas y un becerro que nació de la vaca enferma se encuentran en la granja lechera de Mabton, Washington, el último hogar de la vaca Holstein infectada. Otro becerro pertenece a una granja en Sunnyside, Washington, también cerca de Yakima, donde se crían sementales.