IOWA, Estados Unidos, ene. 4, 2004.- En un caldeado primer debate electoral realizado el domingo en el año de los comicios, Howard Dean fue centro de críticas de sus rivales demócratas en los temas de comercio, terrorismo e impuestos. Sin perder la calma, Dean dijo que sus rivales estaban "atados a la agenda de George Bush".
"Yo me opuse a la guerra en Irak cuando todos aquí la apoyaban", dijo el ex gobernador de Vermont, invocando el tema que ayudó a que ascendiera de una pobre posición en los sondeos hasta convertirse en líder entre los precandidatos demócratas.
La réplica de Dean se produjo en un debate celebrado 15 días antes de las reuniones de los comités partidistas en Iowa, primera contienda de los delegados a la convención demócrata que seleccionará al retador del presidente Bush en las elecciones de noviembre.
Los rivales de Dean le atacaron desde el principio.
El senador John Edwards, de Carolina del Norte, dijo que el ex gobernador "no tiene un plan para reducir la carga tributaria de las familias de clase media", y el representante Dick Gephardt, de Misurí, dijo que Dean había apoyado leyes comerciales que causaron la pérdida de miles de empleos en Estados Unidos.
En declaraciones claramente dirigidas a Dean, el senador John Kerry, de Massachusetts, dijo que los demócratas no pueden derrotar a Bush "siendo débiles en asuntos de seguridad nacional... No podemos volver a subir los impuestos a la clase media. Necesitamos un presidente que tenga el temperamento y el juicio para poder convencer a Estados Unidos que sabemos cómo defender este país".
El senador Joe Lieberman, de Connecticut, fue el primero en atacar, burlándose de Dean por haber dicho que la captura de Saddam Hussein no había mejorado la seguridad de Estados Unidos.
Lieberman hizo sus declaraciones poco después de que Dean hiciese notar que 23 soldados estadounidenses han muerto desde la captura de Saddam, y "por primera vez aviones norteamericanos de combate escoltan aviones de pasajeros" a causa de preocupaciones por el terrorismo.