BOGOTÁ, Colombia, ene. 6, 2003.- El gobierno de Colombia reconoció que sólo la policía de Ecuador capturó al jefe guerrillero Ricardo Palmera, alias "Simón Trinidad", y rectificó la versión según la cual participaron autoridades de ambos países. Palmera fue detenido el viernes pasado por unidades policiales ecuatorianas en Quito durante una redada en busca de inmigrantes ilegales, y deportado a Colombia luego de verificar que tenía en su contra una orden internacional de captura.
El sábado anterior, cuando se conoció de la captura, el ministro de Defensa, Jorge Uribe, destacó que la detención se logró gracias a la colaboración de autoridades de Ecuador, Colombia y Estados Unidos.
Posteriormente se divulgó un video proporcionado por el Ejército colombiano, en el que se muestra a Palmera, hombre importante dentro del esquema de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cuando caminaba por calles de Quito.
El video y la información del gobierno colombiano causó malestar entre autoridades ecuatorianas, al punto que el ministro de Gobierno, Raúl Bacca, confirmó que la detención de Palmera ocurrió durante un operativo migratorio de rutina y no en una acción conjunta.
Además, el ministro dijo por teléfono a la privada Radio Caracol de Bogotá que si la policía colombiana obtuvo videos de la estadía del insurgente en Quito "es por una violación de los procedimientos internos de Ecuador".
"Me quedan dudas con respecto al señalamiento que presupone la existencia en este acto policial de acciones cumplidas por la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos) y la Policía colombiana", añadió Bacca.
En medio de la polémica, el ministro colombiano de Defensa dijo que "los méritos no son de ningún video-camarógrafo, son méritos de la policía ecuatoriana y luego de las autoridades colombianas que recibieron la entrega de este criminal".
Por su parte, el comandante de las Fuerzas Militares, general Carlos Ospina, y el comandante del Ejército, general Martín Carreño, coincidieron con el ministro Uribe y no mencionaron la supuesta cooperación colombiana, ni estadunidense.
Palmera se encuentra detenido bajo una fuerte custodia militar y policial en los calabozos de la Fiscalía General de Colombia, en el centro-oeste de Bogotá.