SHARM EL-SHEIK, Egipto, ene. 8, 2004.- Familiares de los 148 muertos en el accidente de un avión alquilado en el Mar Rojo dieron el último adiós a sus seres queridos este jueves, en una carpa al aire libre colocada ante el área donde cayó la nave. "Recordamos a familias enteras que compartieron los mismos gozos y fueron golpeadas por el mismo destino", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Dominique de Villepin.
"Francia se vio conmovida por esta tragedia. Lloramos a nuestros desaparecidos y le damos nuestro apoyo a todos ustedes".
De Villepin y la primera dama de Egipto, Suzanne Mubarak, depositaron flores en un monumento con los nombres de los muertos en el vuelo FSH604 de la empresa Flash Airlines, entre ellos 133 turistas franceses, 13 tripulantes egipcios, un pasajero japonés y otro marroquí.
Miembros de las familias los siguieron con rosas y claveles blancos, símbolo francés de luto, concentrándose luego en el monumento para buscar los nombres de sus muertos.
Una banda militar egipcia tocó música fúnebre mientras soldados egipcios permanecían en atención durante el servicio religioso realizado por un sacerdote católico, un ministro protestante y un imam islámico.
El monumento fue dedicado en francés a las "víctimas de la caída del avión ocurrida el 3 de enero del 2004". La ceremonia, realizada bajo fuertes medidas de seguridad, fue continuada con un sepelio en el mar, en el cual serían depositadas más flores en las aguas.
El miércoles, fue encontrada la segunda "caja negra", la grabadora de datos del avión 737, pero ambos mecanismos estaban a demasiada profundidad como para ser recuperados con los equipos en la zona. Los franceses están trayendo para ese fin equipo de control remoto que puede llegar a esa profundidad.
Se tiene un plazo de tres a cuatro semanas, la duración de las baterías de las grabadoras de datos y voz de la nave, para recuperarlas.