PARÍS, Francia, ene. 9, 2004.- El ex secretario de Estado estadunidense Henry Kissinger declaró este viernes que Francia "no es un enemigo de América" y expresó su deseo de que París y Washington reanuden el diálogo bilateral, seriamente afectado por la crisis iraquí. "Francia es un amigo que tiene opiniones diferentes", comentó Kissinger, pronunciando algunas palabras en francés, en una entrevista con la radiodifusora privada Europe 1.
Kissinger afirmó que está de acuerdo con la política seguida en materia internacional por la actual administración estadunidense, que preside George W. Bush.
Sin embargo, el ex jefe de la diplomacia estadunidense consideró que el gobierno de Bush "debería buscar dialogar" con Francia y "evitar la confrontación" con el país europeo.
"Es necesario reiniciar un diálogo entre los dirigentes (de los dos países), sobre los problemas filosóficos y no sobre los problemas concretos", manifestó Kissinger.
Debido a la oposición de Francia a la guerra de Irak, las relaciones entre París y Washington atraviesan por uno de sus peores momentos desde la independencia de Estados Unidos de Reino Unido, en la que fue ayudada por Francia.
Francia abanderó al grupo de naciones que se opuso a la reciente guerra contra Irak y se niega a participar con tropas en la posguerra. Esta oposición francesa le ha valido varias represalias de Washington en materia de política internacional.
Además, numerosos productos franceses como el queso y el vino fueron retirados de los menús de restaurantes estadunidenses y litros de vino galo fueron derramados en las alcantarillas.
Desde hace meses, París intenta sin éxito estrechar de nuevo sus lazos con Washington.
Kissinger tiene en la actualidad 80 años de edad y fue consejero para la seguridad nacional, secretario de Estado y recibió el premio Nobel de la Paz.
Hace dos años, durante una estancia en París, un juez parisiense solicitó a Kissinger que declarara sobre el apoyo de Estados Unidos a las dictaduras chilena y argentina, pero el ex diplomático estadunidense se negó y no fue perseguido.