PYONGYANG, Corea del Norte, ene. 10, 2004.- Una delegación no oficial de estadounidenses que visitó Corea del Norte reveló el sábado que ingresó a la instalación nuclear de Yongbyon, pero se negó a dar detalles hasta que reporte a Washington la información sobre el viaje. La visita se presentó mientras Estados Unidos, China, Rusia, Japón y las dos Coreas tratan de arreglar una nueva ronda de conversaciones para poner fin a la disputa sobre el programa de armas nucleares de Pyongyang.
La delegación estadounidense, de cinco miembros, tuvo autorización de observar todos los sitios solicitados, dijo uno de los integrantes, John W. Lewis, profesor emérito de relaciones internacionales en la Universidad de Stanford.
Lewis se refirió particularmente a la instalación nuclear que permanecía cerrada a los extranjeros desde finales del 2002, cuando Corea del Norte expulsó a los inspectores de la ONU.
No obstante, los estadounidenses dijeron que no darían más detalles sino hasta que dos miembros de la delegación, quienes pertenecen al personal de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, hayan presentado un informe en Washington.
Entre otros miembros de la delegación figuró Sig Hecker, ex director del laboratorio de armas nucleares del gobierno estadounidense, y Jack Pritchard, quien fue integrante del Consejo Federal de Seguridad Nacional y funcionario del Departamento de Estado.
Pese a los antecedentes oficiales de algunos delegados, Lewis enfatizó que el viaje constituyó un esfuerzo privado para mejorar el entendimiento de los asuntos norcoreanos.
"Somos una delegación privada", dijo a la prensa en el aeropuerto de Pekín. "No estuvimos ahí para negociar. No fuimos como inspectores".
Lewis dijo que la delegación se reunió con militares, científicos, y con funcionarios de relaciones exteriores y economía, aunque no los identificó ni mencionó los temas discutidos.