JERUSALÉN, Israel, ene. 11, 2004.- El primer ministro israelí, Ariel Sharon, dijo hoy domingo que es "el terrorismo el que construye la
cerca" o muro de seguridad que Israel levanta a lo largo y dentro de
Cisjordania y que Israel no se retirará a las líneas de 1967.
En su comparecencia ante la prensa en jerusalén, Sharon reiteró
que "si alguien piensa que Israel se contendrá mientras sigue el
terrorismo, eso es una premisa que nunca sucederá".
Se mostró rotundo al decir que "no habrá ningún compromiso con el
terrorismo. Es nuestro derecho de auto-defensa para vivir en paz".
Un periodista del diario palestino al-Quds le inquirió sobre la muerte de civiles palestinos, muchos de ellos niños, a lo que Sharón respondió que "los civiles mueren en las guerras y toda víctima es una tragedia. El problema es que para los palestinos sus víctimas
son civiles".
Alabó la campaña de Estados Unidos en Irak, y sobre las posibles
relaciones de Israel con los países árabes, señaló que "nuestro
Gobierno busca la paz sin pre-condiciones....con todos los países
árabes".
Sobre Siria afirmó que "estaremos listos para negociar con Siria,
pero debemos conocer antes qué le ha llevado a entablar las
negociaciones". Y consideró que Damasco está presionado tras la
guerra de Irak, y no dejó de acusarla "junto con Irán de liderar el
terrorismo contra Israel".
Aunque consideró la "Hoja de Ruta" como "el único plan capaz de
brindar paz y seguridad" y mencionó "las muy buenas relaciones" que
le unen con el primer ministro palestino Abú Alá, hizo alusión a su "plan de desconexión" de los palestinos si no hay esfuerzos reales
para negociar.
Sobre la manifestación de los colonos que se celebra esta noche
en Tel-Aviv, el primer ministro israelí afirmó que "Israel es una
democracia" y apuntó con ironía, sobre la prometida presencia en
ella de miembros de su partido Likud, que "no sé quien estará allí,
de todas forma, no se decide la política por las manifestaciones
sino por las decisiones del Gobierno".
Se mostró comprensivo con los colonos al asegurar que "no es
fácil para la gente que vive allí (asentamientos), pero para
conseguir la paz, Israel debe quitar algunos de ellos".
Miles de colonos israelíes y sus simpatizantes, activistas
ultranacionalistas, se concentrarán en Tel Aviv esta noche para
rechazar la decisión de evacuar algunos de sus asentamientos y
exigir la dimisión del primer ministro Ariel Sharon.
Según uno de los organizadores, asistirán 20 diputados del bloque
oficialista Likud, que preside Sharon, y se espera la participación
de 150.000 manifestantes.