QUITO, Ecuador, ene. 12, 2004.- Representantes de la Iglesia ecuatoriana lograron este lunes la liberación de varias decenas de personas retenidas en la cárcel de mujeres de la ciudad de Guayaquil, principal puerto de este país, luego de un motín protagonizado por las reas que exigen su libertad. El arzobispo de Guayaquil, monseñor Antonio Arregui, aceptó mediar en el conflicto, que duró alrededor de 24 horas, y luego de una reunión con representantes de las detenidas consiguió la liberación de los rehenes.
Arregui y las representantes de las detenidas se reunirán con los jueces de la Corte Superior de Justicia de Guayaquil con el fin de tratar de encontrar una salida al problema.
Las reas exigen la aplicación de una norma que impide mantener en prisión a detenidos sin sentencia durante más de un año y otra conocida como "dos por uno", que rebaja a la mitad la pena de los condenados que califiquen al beneficio por buena conducta, entre otros beneficios.
También protestan por las precarias condiciones existentes en las cárceles ecuatorianas, donde hay hacinamiento, insalubridad y violencia interna, según sus denuncias.
En los últimos días los presos de varias cárceles de Ecuador han protestado con crucifixiones, mutilaciones, motines, desangres y toma de rehenes, lo cual obligó al gobierno a declarar la emergencia en los centros carcelarios.