ROMA, Italia, ene. 13, 2004.- La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) lanzó este martes un llamado para recaudar 2.5 millones de dólares para dar ayuda de emergencia a los damnificados por el reciente terremoto en Bam, Irán. En un comunicado, la FAO destacó que el sismo ha dejado también graves consecuencias para el sector agrícola de la región. Dijo que los tradicionales canales de riego (quanta) que alimentan gran parte de la producción de dátiles de la región han quedado destrozados según un primer informe preliminar de Naciones Unidas tras la catástrofe.
Informó que en estos momentos una misión técnica de la FAO visita Bam para evaluar a detalle el estado en que ha quedado el sector agrícola y la población afectada.
La FAO dijo que los 2.5 millones de dólares son necesarios para proporcionar ayuda de emergencia a las familias damnificadas por el terremoto y para rehabilitar los sistemas de riego destrozados y permitir así el riego a las plantaciones datileras.
Indicó que el terremoto ha devastado una gran parte de los canales de riego tradicionales, así como numerosos pozos.
Además de que ha causado graves daños a invernaderos, bombas a motor, maquinaria agrícola y 38 pequeños y medianos almacenes de conservación y refrigeración.
Señaló que dado que los silos y las instalaciones de almacenamiento también han quedado destrozados, se teme por la disponibilidad de semillas y forraje para la próxima estación agrícola.
Los más afectados son los productores de dátiles, en su gran mayoría, pequeños propietarios, y las familias cuya renta depende de las explotaciones agropecuarias, informó la FAO.
Subrayó que la producción agrícola y ganadera juega un rol fundamental en la economía de la región afectada por el terremoto.
La agricultura es fuente de renta para más de un cuarto de la población del distrito de Bam, que ronda los 230 mil habitantes. Los dátiles, junto a los cítricos y los pistaches son los principales cultivos.
La ganadería -agregó la FAO- también tiene un peso importante, con unas 45 mil cabezas de ganado mayor y unas 220 mil de ganado menor. La producción de leche es fuente de renta para muchas familias.
El terremoto ha destrozado alrededor de 650 establos y se han perdido unas 450 cabezas de ganado mayor y unas 20 mil de ganado menor.
Dado que una gran parte de las infraestructuras agrícolas han quedado inutilizadas, las actividades comerciales están prácticamente paralizadas, informó la FAO.
Los fondos solicitados por la FAO servirán para reconstruir diez de los canales quanat más afectados, veinte de los pozos profundos más dañados, la adquisición de bombas de agua y para las necesarias actividades de rehabilitación de las plantaciones datileras.
La FAO estima que serán necesarios fondos adicionales para favorecer la recuperación económica de las comunidades más afectadas.
En concreto, se necesitan semillas, fertilizantes y alimento para el ganado para conseguir hacer frente a la próxima estación agrícola.
"Estas acciones de emergencia permitirá a los agricultores más afectados volver a sus campos y retomar la producción", aseguró Anne M. Bauer, responsable de la Dirección de Operaciones de Emergencia y de Rehabilitación de la FAO.
Agregó que la "ayuda permitirá garantizar la seguridad alimentaria de las familias damnificadas por el terremoto".