RIO DE JANEIRO, Brasil, ene. 13, 2004.- Aunque los visitantes de Estados Unidos que lleguen a Brasil aún deben ser fotografiados y sus huellas tomadas, los que arriben por Río de Janeiro también están recibiendo flores, joyas y camisetas. "Esta es nuestra manera de decir que Río de Janeiro quiere a los turistas americanos sin importar qué suceda", dijo Fuad Atala, vocero de la oficina de turismo de Río de Janeiro.
"Funciona", dijo Eric Tillman, un pianista de jazz en Nueva York, quien llegó a Río de Janeiro el martes para pasar sus vacaciones. "Es muy bonito", indicó.
En la ciudad mexicana de Monterrey, donde participa en una cumbre extraordinaria del hemisferio, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva entregó al mandatario norteamericano, George W. Bush , una propuesta para que los ciudadanos brasileños sean exceptuados del fichaje de seguridad que esta aplicando Washington a los extranjeros que llegan a aquel país.
"Episodios recientes como el nuevo sistema de identificación de viajeros crean un clima negativo en la opinión pública con inevitables reflejos políticos, lo que no interesa a los dos países", dijo la propuesta entregada por Lula a Bush, en su encuentro bilateral en Monterrey el lunes por la noche.
Brasil "propone la suspensión del procedimiento de impresiones digitales y fotografías simultáneamente en Estados Unidos y en Brasil", agregó la propuesta difundida esta parte por el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño.
Washington descartó la semana pasada hacer una excepción con Brasil a sus nuevas normas de seguridad, implantadas el 5 de enero y que exigen el fichaje de todo extranjero que entre a Estados Unidos. Solo están exentos de ese procedimiento ciudadanos de 27 países, la mayoría de Europa.
La propuesta brasileña surgió al mismo tiempo en que entró en vigencia un decreto del gobierno de Lula prolongando por al menos otros 30 días el proceso de tomar las huellas y fotos a los visitantes estadounidenses.
Tales normas comenzaron a aplicarse el 1 de enero por decisión de un juez federal invocando principios de reciprocidad ante procesos similares en Estados Unidos.
"Decidimos dar una recepción especial a los turistas americanos, como una forma de contrarrestar los efectos de este nuevo tipo de burocracia", dijo Roberto Dutra, vicepresidente de la Asociación de Operadores Turísticos de Brasil.
Este martes, seis muchachas recibían a los visitantes estadounidenses a su salida de una de las salas del aeropuerto internacional Antonio Carlos Jobim, en Río de Janeiro. Cada turista recibía una rosa roja, una pequeña joya y una camiseta con el eslogan "Río te ama".
Roger Christensen, un enfermero de Los Ángeles, dijo que la bienvenida ayuda a superar el nuevo proceso. "Obviamente, es de alguna manera ofensivo dar tus huellas cuando no has hecho nada malo", dijo. "Pero también se entiende que es una respuesta a lo que sucede en nuestro país".
"Continuaremos con esto por lo menos los próximos tres o cuatro días", dijo Fuad, refiriéndose al recibimiento con flores y camisetas.
Dutra indicó que las nuevas normas ya han provocado cancelaciones de al menos tres grandes grupos de turistas, uno de 240, otro de 350 y otro de 400.
Agregó que Brasil recibió unos 600 mil turistas estadounidenses en el 2003, de los cuales el 60% llegó a Río de Janeiro.