GUATEMALA, Guatemal, ene. 14, 2004. - El empresario conservador Oscar Berger prometió "más seguridad y empleo" el miércoles tras prestar juramento como nuevo presidente de Guatemala ante el presidente del Congreso, Rolando Morales. En su primer discurso como jefe de Estado, expresó que "hemos observado cuánto daño hace a Guatemala una gestión de gobierno sin valores morales y éticos... el momento del cambio ha llegado".
La ceremonia de investidura se efectuó en la gran sala del Centro Cultural Miguel Angel Asturias, cuyo diseño contemporáneo es un orgullo de la arquitectura guatemalteca.
Ataviado con un traje negro y corbata azul, Berger, el dueño de una finca ganadera y de una cadena de agencias de viajes, destacó que denunciará a los funcionarios corruptos del gobierno saliente.
Dijo que investigará irregularidades cometidas por las autoridades salientes "y pondremos los resultados a disposición de la justicia, que castigará a aquellos funcionarios corruptos que se beneficiaron de los recursos del estado".
Berger, que goza del apoyo del sector privado, manifestó que impulsará la actividad productiva "creando las condiciones para que todos los guatemaltecos tengan empleo".
Berger, ex alcalde de la capital de 57 años, es el segundo mandatario en tiempos de paz y el quinto desde la apertura democrática en el país ocurrida en 1985.
A criterio del presidente saliente Alfonso Portillo, el tema fiscal deberá ser uno de los primeros que el nuevo gobierno deberá atender. Al despedirse, enumeró las reformas que promovió como la laboral, educativa y financiera.
Berger expresó que "la mayor riqueza que tiene Guatemala es su gente... mientras más invirtamos en la gente, mayores posibilidades tendremos de avanzar hacia el desarrollo humano y la reducción de la pobreza".
Prometió construir escuelas "hasta en el último rincón de Guatemala" y fortalecer programas de nutrición para escolares.
Sobre la inseguridad, uno de las atribulaciones cotidianas en el país, afirmó que hará que "la ley sea cumplida" y se comprometió a que ningún funcionario de su gobierno estará por encima de la ley.
Mencionó que para unir al país impulsará el cumplimiento de los acuerdos de paz de 1996, que pusieron fin a 36 años de hostilidades entre el gobierno y guerrillas marxistas.
En lujosos barrios residenciales de la ciudad se escucharon petardos como celebración cuando Berger fue investido como presidente.
A la ceremonia llegaron los mandatarios Ricardo Maduro de Honduras; Francisco Flores de El Salvador; Alvaro Uribe de Colombia, Enrique Bolaños de Nicaragua, Abel Pacheco de Costa Rica, y Mireya Moscoso de Panamá.
También el presidente Carlos Mesa de Bolivia, el vicepresidente ecuatoriano Alfredo Palacio y el primer ministro de Belice Said Mussa.
La delegación estadounidense tuvo al gobernador de Florida, Jeb Bush, hermano menor del presidente George W. Bush, a la cabeza y la española al príncipe Felipe de Borbón.
Un acontecimiento del proceson las urnas de Ríos Montt, actual diputado, fue aplaudido por organizaciones humanitarias y representa la pérdida de la inmunidad que desde hace casi una década lo protege por los cargos de congresista que ha ocupado desde entonces.
Acusaciones de genocidio y graves violaciones a los derechos humanos pesan sobre él en instancias judiciales de Guatemala y España por abusos cometidos durante su gestión, entre marzo de 1982 y agosto de 1983.