MADRID, España, ene. 19, 2004.- El jefe del Gobierno español, José María Aznar, aseguró que termina su gestión dejando cambios y avances que en un futuro consolidarán a su país como "una de las grandes naciones del mundo". En un tono triunfalista, Aznar -quien gobierna España desde 1996- convocó este lunes a elecciones para el próximo 14 de marzo, y anunció la disolución de las dos cámaras del Parlamento, en un decreto firmado por el rey Juan Carlos.
El mandatario presidió una sesión extraordinaria del Consejo de Ministros de su gobierno, y posteriormente acudió a informar al monarca del acuerdo por el que se disolvía el Parlamento y se hace la convocatoria electoral.
En conferencia de prensa, en el gubernamental Palacio de la Moncloa, el jefe del Ejecutivo español hizo un pequeño balance de sus ocho años de gobierno (en dos periodos) en los que aseguró se impulsó "un programa de centro, reformista y de diálogo".
El mandatario, quien saldrá del poder al decidir no contender como candidato a ningún cargo, asentó que dejará el gobierno en marzo o abril próximo para presidir la Fundación de Análisis y Estudios Sociales (FAES) del Partido Popular (PP).
"La legislatura se ha completado en su totalidad, sin que el presidente del gobierno haya recurrido a su facultad constitucional de decretar la disolución anticipada", dijo Aznar al informar el fin del ejercicio de la séptima legislatura.
Entre los logros de su gobierno, Aznar destacó iniciativas para avanzar en la lucha contra el terrorismo, el fortalecimiento de las instituciones democráticas, de economía y creación de empleo, sobre impuestos y presupuestales.
Además, mencionó reformas sobre seguridad social, educación, justicia, seguridad ciudadana, extranjería e inmigración e infraestructuras.
"Creo que esta legislatura deja atrás una intensa obra de gobierno en todos los ámbitos de la vida nacional, de la que me siento legítimamente orgulloso y satisfecho", apuntó.
Aznar se refirió al trabajo político de su gobierno, y sostuvo que "se ejerció el más intenso diálogo sobre todas y cada una de las iniciativas", lo que -aseguró- hizo posibles todas las reformas, incluso "en la mayor parte de los casos con acuerdo".
"Creo que del trabajo desarrollado en estos ocho años, se derivan cambios importantes en nuestro país. Hemos avanzado como nación y los principales protagonistas han sido los españoles, cuyo esfuerzo individual ha traído el avance conjunto de la sociedad".
Consideró que las elecciones del próximo 14 de marzo serán decisivas para los años venideros de España, "para consolidarnos en lo que ya vamos siendo: una de las grandes naciones del mundo".
"Es el momento del ejercicio de la única soberanía que nos hemos reconocido: la soberanía nacional. El poder soberano ejercido conjuntamente por todos los ciudadanos españoles", recalcó.
El jefe de Gobierno explicó que se tienen 25 años de democracia constitucional, "probablemente los mejores años de nuestra historia nacional, por lo que es oportuno ligar los progresos conseguidos por la sociedad españoles con nuestro régimen político".
Al hablar de su salida del poder, Aznar enfatizó que termina su gobierno con el orgullo de haber servido a España y dejar al país "en una situación mejor que como se recibió".
"Me marcho con la conciencia tranquila. Pienso serenamente que he asumido en todo momento mi responsabilidad y que dejo cumplidos los compromisos que adquirí ante los ciudadanos", aseveró.
Ante los retos futuros, el jefe de gobierno insistió en que España "puede ser una sociedad de pleno empleo, políticamente estable y económicamente dinámica, una nación con capacidad real de influencia y de presencia en el mundo".
"Estas campañas son trascendentales para el futuro de España. Para ella reclamo limpieza y honestidad, madurez, sensatez y respeto a la inteligencia de los electores", subrayó Aznar.
Al ser preguntado sobre las posibilidades del candidato de su partido, Mariano Rajoy, de ganar las elecciones para ser presidente del gobierno, dijo esperar que el político aspirante llegue al poder "con el respaldo popular".
Aznar reiteró que aún ejerce de presidente y que a él le corresponden muchas de las decisiones y estar ocupado en acciones de su gobierno, hasta que se integre el nuevo Ejecutivo que saldrá de las elecciones de marzo.
El decreto de disolución de Parlamento y convocatoria de elecciones será publicado el próximo martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), y fijará fecha de comicios, circunscripciones y número de parlamentario a integrar la próxima legislatura.
Según el calendario fijado para estas elecciones, el próximo 16 de febrero será la fecha definitiva para que los partidos proclamen sus candidatos, y sus nombres se deben publicar en el BOE del siguiente día.
Las campañas electorales se realizarán del 27 de febrero al 12 de marzo, dejando el sábado 13 para jornada de reflexión y el domingo 14 de marzo celebración de comicios.
Una vez realizadas las elecciones, la legislatura resultante deberá ser convocada en un plazo que no exceda de 25 días para su integración parlamentaria y posterior debate de investidura de jefe de gobierno.