DAVOS, Suiza, ene. 2004.- Los presidentes de Argentina, Perú y Chile cancelaron su participación en el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) que dará inicio este miércoles aquí, confirmaron este martes los organizadores del evento. La anulación de los jefes de Estado latinoamericanos fue anunciada a la prensa sin más precisiones por el ex presidente costarricense y director ejecutivo del Foro, José María Figueres.
Figueres confirmó sin embargo la participación en el Foro del presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, el único jefe de Estado latinoamericano que asistirá a esta edición de la "reunión de los poderosos".
Los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner, de Perú, Alejandro Toledo y de Chile, Ricardo Lagos, tenían previsto participar en varias conferencias sobre el estado de la economía de sus países y de la región latinoamericana en general.
Su presencia en el evento, en el que participan mil altos directivos de multinacionales, había sido anunciada por los organizadores del Foro de Davos y aparece en el último programa distribuido a la prensa con fecha del pasado 12 de enero.
La cancelación de los tres jefes de Estado sumada a la ausencia del presidente de México, Vicente Fox Quesada, por primera vez desde su ascenso al poder, deja a la región sin apenas representación de alto nivel en el Foro.
Latinoamérica contará no obstante con la participación de los los presidentes de los bancos centrales de Argentina, México y Brasil.
También confirmaron su participación en el evento, en el que este año participan 30 jefes de Estado y mil directivos de grandes empresas entre otros, el canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez y el secretario de Economía de México, Fernando Canales Clariond.
Entre las personalidades destacadas de la región el programa definitivo incluye al ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio, Luiz Fernando Furlan, y al secretario mexicano de Hacienda Francisco Gil Díaz.
Según el ex presidente de Costa Rica, José María Figueres, la ausencia de jefes de Estado latinoamericanos provocará que la región "tenga muchas menos posibilidades de atraer fondos y flujos de inversión" en la cita.