LIMA, Perú, ene. 20, 2004.- Infructuosos resultaron este martes los intentos del sindicado jefe operativo de la red de corrupción durante el régimen fujimorista en Perú, Vladimiro Montesinos, por dilatar el inicio del juicio que se le sigue por el tráfico de armas en la guerrilla colombiana, en el que podría ser sentenciado a 20 años de prisión. Durante la diligencia, que se realiza por primera vez en la Base Naval del Callao, Montesinos, a través de su abogada, solicitó el aplazamiento del inicio del juicio porque sostiene que se ha violado su derecho a la defensa al no permitírsele una comunicación directa y personal con su abogada para elaborar la defensa.
Su reclamo se basa en que las reuniones con su abogada se realizan en un locutorio donde los separa un vidrio que no les permite verse, y se comunican a través de intercomunicadores telefónicos.
La sala penal especial anticorrupción, que preside la vocal Inés Villa Bonilla, declaró inadmisible ese pedido, pero sí accedió a la solicitud del ex asesor para convocar a nuevos testigos en el proceso, como el actual jefe del Consejo Nacional de Inteligencia, Daniel Mora, y el ex jefe del desactivado Servicio de Inteligencia Nacional, Julio Salazar.
El otro hombre fuerte del gobierno de Alberto Fujimori (1990- 2000) es procesado junto a otras 38 personas por los delitos de tráfico de armas, asociación ilícita para delinquir y falsificación de documentos, entre otros.
Montesinos es acusado de participar en el envío de Jordania hacia el Perú de 10 mil fusiles AK-47, cuyo destino final eran las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, a las que se les entregó el armamento lanzándolo en paracaídas.
El vendedor de armas jordano Sarkis Soghandian ha señalado que hizo el negocio directamente con el ex asesor peruano, mientras que otros implicados sostienen que la operación se realizó por órdenes de Montesinos.
Otro inculpado en el proceso es el francés Charles Acelor, quien se encuentra recluido en un penal limeño.
El fin de semana pasado el diario "El Comercio" publicó un reportaje en el que dio cuenta de que la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) estaría involucrada con Montesinos en la entrega de los fusiles.