JERUSALÉN, Israel, ene. 21, 2004.- El Ejército israelí se halla en alerta este miércoles en Galilea ante una posible respuesta de la guerrilla libanesa pro iraní del Partido de Dios (Hezbolá) por el bombardeo ayer de dos de sus bases en el sur del Líbano. Cazabombarderos F-16 de la Fuerza Aérea israelí atacaron un depósito de armas en las estribaciones de la aldea libanesa de Zabkin y otro objetivo de los guerrilleros en los cerros de Nabatya, sin que Hezbolá informara de víctimas.
La reacción israelí se debió a un ataque de la milicia libanesa contra una excavadora del Ejército israelí que el martes causó la muerte a un soldado y heridas graves a otro cuando se disponían a desactivar cargas explosivas colocadas por los guerrilleros.
Se trataba de explosivos que Hezbolá suele colocar en diversos puntos, junto a la frontera entre los dos países, y que puede activar al paso de vehículos militares o civiles por la ruta que discurre junto a ese límite, según el general Amos Guilad, jefe del Gabinete de Asuntos Políticos del Ministerio de Defensa.
El Partido de Dios justificó el ataque por el hecho de que la excavadora y sus dos conductores "se internaron en suelo soberano del Líbano", pero Guilad sostuvo que "incluso aunque se hubiera penetrado unos metros, nuestra operación fue puramente defensiva".
La Fuerza Aérea israelí, en represalia, estuvo a punto de atacar posiciones en Siria, a la que Israel responsabiliza por apadrinar las actividades de esa milicia libanesa en territorios de ese país bajo su control, informa hoy el diario Haaretz.
El ministro de Defensa israelí, Shaúl Mofaz, desistió de esa opción ante el peligro de un escalonamiento de las hostilidades pues se creyó que Damasco no podría dejar de reaccionar.
El pasado 7 de octubre, por primera vez en tres décadas, aviones israelíes atacaron en territorio de Siria una base de la Yihad Islámica palestina en Ain Tsahab.
El Gobierno de Damasco, que no reaccionó entonces, afirmó que lo haría si Israel insistiera.
Hezbolá difundió imágenes de televisión que muestran el impacto de uno de sus cohetes de origen iraní que destruyó la excavadora militar. Las autoridades militares israelíes no han podido determinar aún desde qué lugar fue disparado.
Desde que Israel se replegó en mayo del 2000 de la "zona de seguridad" que ocupó durante 22 años en el sur del Líbano hasta la "línea azul", la frontera aprobada por la ONU, diez de sus soldados y seis civiles murieron en ataques de Hezbolá, que también secuestro a tres militares -dados por muertos- en las "granjas de Cheba, en las faldas del macizo del Golán, ocupadas por este país.
Los guerrilleros afirman que ese terreno de unos veinte kilómetros cuadrados pertenecen al territorio libanés, aunque no se hallan dentro de la "línea azul", en tanto que los israelíes alegan que es parte de la meseta siria del Golán.