QUITO, Ecuador, ene. 21, 2004.- Con cierres de carreteras, marchas, y enfrentamientos con la policía, miles de personas en varias ciudades del país protestaron este miércoles en contra del presidente Lucio Gutiérrez . Las protestas fueron convocadas al cumplirse cuatro años de una revuelta de indígenas y militares que derrocó al presidente Jamil Mahuad. La asonada fue encabezada por el entonces coronel Gutiérrez, que fue elegido presidente tres años después.
"Lucio, eres un hambreador", clamaban cientos de estudiantes en las calles de Quito, que se unieron a unos 3 mil manifestantes convocados a marchar por el Frente de Oposición al Régimen, conformado por sindicalistas, profesores, empleados públicos e indígenas.
Los opositores acusan al gobierno de incapaz y de seguir políticas económicas neoliberales perjudiciales para las clases más pobres del país.
En las afueras de una organización sindical capitalina, un mimo veló simbólicamente un ataúd con el nombre del mandatario, representando el "luto nacional" convocado por el Frente. Otros ataúdes representaban a partidos de derecha y al Fondo Monetario Internacional.
La marcha, que avanzaba el palacio de gobierno, en el centro de la ciudad, fue dispersada por la policía.
Alrededor de 500 policías y una treintena de militares resguardaban la sede gubernamental, que fue cercada desde la víspera.
Pese a que miles de personas acudieron a las protestas, éstas no tuvieron la fuerza prevista, lo que se atribuyó a que la poderosa Confederación de Organizaciones Indígenas del Ecuador (CONAIE), anunció su propia protesta para otra ocasión.
En Guayaquil, 270 kilómetros al suroeste de Quito, unas 500 personas marcharon por el centro de la ciudad, y fueron dispersados por efectivos policiales.
En otras ciudades grupos de personas cerraron momentáneamente las principales autopistas que comunican las regiones, demandando la renuncia del mandatario.
En tanto, el mandatario conmemoró en una fugaz ceremonia con sus coidearios del Partido Sociedad Patriótica el cuarto aniversario de la revuelta indígeno-militar. Gutiérrez asumió el mando el 15 de enero del 2003 para un periodo de cuatro años.