NUEVA YORK, Estados Unidos, ene. 21, 2004.- El Departamento de Defensa de EU denegó el permiso al Consejo Nacional de Iglesias de EU (NCC, por sus siglas en inglés) para enviar una delegación interconfesional para visitar a los detenidos en Guantánamo (Cuba), señaló el grupo ecuménico. El reverendo Bob Edgar, secretario general del NCC, realizó la petición el pasado 8 de diciembre en una carta dirigida al secretario de Estado, Colin Powell; al fiscal general, John Ascroft, y al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.
En la carta alegaba que la petición de una visita de una delegación interconfesional emanaba de la "convicción religiosa de que toda la gente -sin importar su religión, cultura o estatus- sea tratada con dignidad, lo que se traduce en una preocupación humanitaria por el estado físico y mental de los detenidos".
El pasado 16 de enero, el director de operaciones de programas especiales del Departamento de Defensa, Jeffrey Starr, remitió una carta de rechazo de la petición, según el NCC.
"Desafortunadamente no es posible para su grupo tener un encuentro con los combatientes enemigos detenidos en la Bahía de Guantánamo, Cuba", escribió Starr. Añadió que EU continuaba en un conflicto armado con los miembros de la red terrorista Al Qaeda y sus seguidores, por lo que el acceso a los detenidos "sólo se permite al Comité de la Cruz Roja Internacional y en algunos casos específicos a los funcionarios del gobierno que tengan razones legítimas para hacerlo".
Starr aseguró al grupo religioso de que los presos eran tratados "humanamente" y en consistencia con los principios de la Tercera Convención de Ginebra de 1949. "Se les proporciona cobijo y un excelente cuidado médico. Además, a cada uno se le permite ejercer sus creencias religiosas, por lo que se les provee del Corán y se les da comida acorde a sus convicciones", precisó Starr. El reverendo Edgar señaló en un comunicado que su grupo religioso, que forma parte de una amplia coalición nacional e internacional de organizaciones religiosas y de defensa de los derechos humanos, seguirá batallando para lograr el acceso a los detenidos de Guantánamo.
"Para ello intentaremos reunirnos con funcionarios del gobierno de EU para presionar con el tema de que los líderes religiosos puedan visitar a los detenidos", indicó.
Pese a las protestas internacionales y a las críticas por cuestiones legales del propio Comité de la Cruz Roja Internacional, EU mantiene detenidos a 660 nacionalizados extranjeros procedentes de 40 países distintos en la base naval de Guantánamo desde principios de 2002.
El NCC es una de las organizaciones que formaba parte de la coalición que presentó un caso a la Corte Suprema de EU en el que se alega que los nacionales extranjeros detenidos en Guantánamo tienen el derecho a revisar la legalidad de su detención.