SANTIAGO DE CHILE, Chile, ene. 22, 2004.- El presidente boliviano, Carlos Mesa planteó que una propuesta de salida al mar por un corredor en la frontera entre Chile y Perú sería aceptable para su país. "El punto de partida de cualquier negociación entre Bolivia y Chile debería ser lo que se trabajó en 1975 y 1987. Creo que ese es un tratamiento racional del problema y eso pasa por un corredor", dijo el jueves Mesa en declaraciones a la radio local de la cadena latinoamericana W.
Mesa fue consultado por los reporteros si un corredor lo satisfaría.
Hablando desde La Paz, el presidente respondió que ese le parece un punto de partida "sensato". Pero no quiso entrar en más detalles por cuanto no existe formalmente una propuesta chilena en ese sentido.
La propuesta de un corredor en Arica, en la frontera con Perú, fue rechazada en 1978 por ese país, que debe dar su aprobación a cualquier cesión por Chile de territorios que hasta una guerra en 1879 fueron peruanos. En esa guerra, Bolivia, aliada con Perú contra Chile, perdió unos 120 mil kilómetros cuadrados con acceso al Pacífico.
Recientemente, el presidente chileno Ricardo Lagos rechazó un corredor boliviano que corte el país en dos y sugirió que se podría conversar, previo acuerdo con el Perú, de la franja que se propuso en 1978.
Lagos fue respaldado unánimemente por el Congreso pero dos encuestas divulgadas el miércoles revelaron que el rechazo a una cesión marítima supera el 80% de los chilenos encuestados.
Cuando Mesa exhortó a Lagos a negociar durante la Cumbre de las Américas en Monterrey, el mandatario chileno rechazó la convocatoria y ofreció la reanudación "aquí y ahora" de las relaciones diplomáticas, suspendidas por Bolivia en 1978 por el fracaso de las negociaciones.
Mesa en sus declaraciones a la emisora señaló que "debemos construir una solución definitiva al problema de la mediterraneidad boliviana", pero dijo que la reanudación de los vínculos diplomáticos "debe ser al final del camino".
Agregó que ese "final del camino" es la satisfacción de la demanda boliviana de salida al mar. Luego, vendría la reanudación de las relaciones.
El mandatario boliviano señaló que su país seguirá presentando su demanda de una salida al mar en las próximas reuniones internacionales, que es una política de estado de Bolivia.
Manifestó sus deseos de reunirse con Lagos, quien se negó en Monterrey a dialogar con Mesa, para conversar sobre el tema marítimo y de otros asuntos.
Mesa negó categóricamente que la fuerte agitación del tema marítimo en su país busque cohesionar a los bolivianos ante los serios problemas económicos y sociales que enfrenta, como han afirmado algunos analistas y políticos chilenos.
"No ha sido objetivo mío tomar el tema marítimo como un paraguas", dijo Mesa.
Agregó que ese tema no va a paliar las preocupaciones de la gente y que los problemas económico-sociales y la reivindicación marítima son cosas distintas.