PASADENA, Estados Unidos, ene. 24, 2004.- Mientras los científicos de la NASA trataban de recuperar la señal del vehículo Spirit en Marte, se preparaban para que una nave idéntica descendiera en el otro extremo del Planeta Rojo, la noche del sábado. Spirit, el primero de los dos vehículos enviados a Marte para recorrer la superficie y determinar si el planeta tuvo alguna vez la humedad suficiente para que hubiera vida ahí, comenzó a fallar el miércoles, casi tres semanas después de su llegada al Cráter de Gusev.
Durante dos días, el vehículo transmitió señales ininteligibles o pitidos esporádicos para reconocer la señal de mando desde la Tierra. El viernes, los controladores dijeron que comenzaron a escuchar de nuevo la señal del Spirit, pero el vehículo no funcionaba aún de manera adecuada. Su pronóstico era incierto.
"Las posibilidades de que vuelva a funcionar perfectamente no son muchas, y la probabilidad de que no vuelva a funcionar jamás son también bajas", dijo el administrador del proyecto Pete Theisinger, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.
Incluso en las mejores circunstancias, el vehículo no funcionará normalmente durante muchos días o incluso un par de semanas, añadió Theisinger.
Los ingenieros creen que algún tipo de problema electrónico desencadenó la crisis que ha causado estragos en los programas del Spirit y lo obligaron a reencender su computadora en más de 60 ocasiones.
Mientras los ingenieros lidiaban con la crisis, una nave idéntica al Spirit, la Opportunity, se acercaba a Marte, y tocaría el suelo la noche del sábado.
Trescientos científicos e ingenieros, divididos en dos equipos, trabajan en la misión doble, y Theisinger ha alentado a que el otro equipo permanezca concentrado en el Opportunity y no se preocupe exclusivamente por los problemas del Spirit.