LONDRES, Inglaterra, ene. 29, 2004.- El primer ministro británico, Tony Blair, dio este jueves por cerrada la crisis creada por el caso Kelly, después de que la BBC le haya pedido una disculpa "incondicional", y aseguró que respeta la independencia de la cadena pública. "Quiero dejar totalmente claro que respeto por completo la independencia de la BBC y que seguirá, como debe, investigando y poniendo en cuestión al gobierno de forma correcta", dijo Blair poco después de que la nueva cúpula en funciones de la cadena le pidiese disculpas por los "errores" cometidos.
En nombre de la junta de gobernadores, el presidente en funciones de la BBC, Richard Ryder, pidió una disculpa "incondicional" por "nuestros errores y a las personas cuyas reputaciones resultaron afectadas por ellos", después de las duras críticas contra la cadena lanzadas en el informe del juez Brian Hutton.
El gobierno de Blair había reclamado con insistencia una disculpa de la BBC por mantener durante meses que trató de "inflar" las pruebas contra Irak para justificar la guerra, una alegación que el juez Hutton calificó este miércoles de "infundada".
Según Blair, "esto siempre ha sido un asunto muy sencillo de una acusación que era muy seria y que ahora ha sido retirada, que es todo lo que yo quería".
"Lo que esto nos permite es pasar página y seguir adelante", indicó el primer ministro, como previamente había reclamado el ya ex director general de la BBC, Greg Dyke, que dimitió esta misma mañana, un día después de que lo hiciera el presidente Gavyn Davies.
Greg Dyke estaba considerado como el responsable de mantener la línea editorial de la BBC en el conflicto de meses con el gobierno británico por la controvertida noticia que lo acusó de "inflar" las pruebas contra Irak.
Este miércoles, el juez Hutton consideró "infundadas" las acusaciones lanzadas por el periodista de la BBC Andrew Gilligan contra el gobierno británico el pasado 29 de mayo de 2003.
Ese día, el reportero de la BBC acusó al gobierno de "inflar" las pruebas contra Irak en el citado dossier para así justificar la guerra, y dijo que detrás de esa manipulación se encontraba el entonces principal portavoz del primer ministro, Alastair Campbell.
Ello dio pie a una pelea entre el gobierno de Tony Blair y la BBC que se prolongó durante meses. La fuente de esa noticia fue el científico David Kelly, asesor de armas del Ministerio de Defensa, quien se suicidó el pasado 17 de julio después de ser identificado públicamente.