MONTE ARAFAT, Arabia Saudita, ene. 31, 2004.- Cientos de miles de musulmanes se reunieron aquí el sábado, para participar en el rito principal del hajj o peregrinación anual, consistente en una ceremonia de plegarias en el Monte Arafat, donde el profeta Mahoma pronunció su último sermón. La peregrinación a esta colina, ubicada 20 kilómetros al suroeste de La Meca, representa el Día del Juicio Final, cuando según el Islam, cada persona se presentará ante Alá y responderá por sus actos.
"Estaba deseoso de llegar aquí. A esto vinimos principalmente", dijo Abdel Aziz al-Jezairi, un egipcio. "Este es el peor día para el diablo, pues ve a miles de musulmanes reunidos en esta muestra de fuerza y misericordia".
La peregrinación anual a La Meca, que todos los musulmanes físicamente aptos deben realizar al menos una vez en la vida, llega a su clímax el mediodía del sábado, con la llegada de casi dos millones de peregrinos al Monte Arafat, donde Mahoma pronunció su último sermón en el 632, tres meses antes de su muerte.
Luego de las oraciones del viernes en la Gran Mezquita de La Meca, miles de peregrinos caminaron o viajaron en autobús a la ciudad de Mina, donde descansaron guarecidos por carpas, antes de subir al Monte Arafat.
En Mina, muchos peregrinos corearon: "A vuestro servicio, mi Señor", mientras otros oraban, cocinaban o dormían en las calles.
Con micrófonos, agentes de la policía advertían a los peatones que se quitaran del paso de los autobuses. Numerosos miembros de los equipos de rescate estaban apostados en el área.
Los hombres vestían atuendos blancos, mientras las mujeres llevaban el cuerpo completamente cubierto, salvo por las manos y el rostro.