CHIEH TING, Taiwán, feb. 9, 2004.- La policía recuperó a un niño huérfano de 8 años que debe regresar a Brasil para reunirse con su abuela, en un intento por terminar una disputa internacional por su custodia que se ha extendido casi 3 años. Pero mientras la policía se abría paso entre la multitud cargando a Iruan Ergui Wu, quien gritaba y pataleaba para no ser sacado del barrio, 2 vecinos agarraron al menor y se lo llevaron a otra vivienda, al sur de Taiwán.
Después de otra ronda de negociaciones con el juez del caso, los familiares del niño y la policía salieron de la casa por la puerta trasera y llevaron al niño a un automóvil.
Por la noche, los familiares y funcionarios brasileños llevaron al niño a un hotel en la cercana ciudad de Kaohsiung, la segunda más grande de la isla. Sin identificar sus fuentes, los medios locales informaron que el niño saldría de Taiwán el miércoles.
El menor, hijo de padre taiwanés y madre brasileña, debía ser entregado en la mañana del martes a las autoridades en un tribunal de Kaohsiung.
Pero su tío se negó a entregarlo, y después de 6 horas de demoras, la policía buscó al niño en la modesta casa de sus familiares.
El niño se convirtió en una celebridad en Taiwán, después de que su padre falleció en marzo del 2001, pocos días después de traerlo al país.
Su madre murió de leucemia cuando el menor tenía 3 años. El tío del niño, Wu Huo-yen, dijo que su hermano quería hacerse cargo del niño.
Sin embargo, la abuela materna, Rosa Leocadia Da Silva Ergui, de 48 años, lo cuidó durante 3 años después que la madre murió en la ciudad de Porto Alegre, en el sureste de Brasil. Bajo las leyes brasileñas, tiene su custodia, y los tribunales taiwaneses fallaron en su favor.
En Brasil, la abuela dijo el lunes que no hablará con la prensa hasta que el pequeño regrese a Brasil.
Pero el tío del niño, Adir Ferreira, dijo a la televisora Globo TV que la familia está horrorizada con las imágenes transmitidas en la televisión sobre el caos que rodea al niño en Taiwán. Añadió que la familia brasileña del pequeño ha cumplido con todas las demandas de los parientes en Taiwán para traer al chico de regreso.
"Es muy desafortunado que él tenga que pasar por todo esto", dijo Ferreira.