WASHINGTON, Estados Unidos, feb. 10, 2004.- Tras concluir el martes la campaña para las elecciones de Virginia y Tennessee por la postulación presidencial demócrata, el puntero John Kerry confiaba en obtener una nueva victoria en esos estados norteamericanos del sur, en tanto que sus rivales John Edwards y el general retirado Wesley Clark buscaban triunfos que les permitiesen continuar en la contienda. "Tengo muy buena impresión acerca de la contienda de hoy", dijo Terry a los comensales de un restaurante de Memphis. "Deseamos salir bien aquí en el sur".
En un nuevo indicio de un aumento de su popularidad, el senador por Massachusetts también obtuvo el respaldo del senador Herb Kohl de Wisconsin, incluso una semana antes de las primarias de ese estado.
Clark hizo campaña en Nashville, donde llevó comida a los voluntarios de varios centros de votación en toda la ciudad.
"Estoy ayudando a la gente que me ayuda en la tarea de cambiar el país", dijo el general retirado. "Es algo que podremos lograr juntos".
Edwards visitó durante la mañana un centro de votación en el norte de Virginia e hizo planes para volar a Wisconsin más tarde el martes, en una muestra de su deseo por continuar en la contienda.
Su gerente de la campaña, Nick Baldick, dijo a la prensa que su campaña tiene suficientes fondos para competir hasta fines de mes.
Howard Dean hizo pocos esfuerzos por competir en las primarias del día en Virginia y Tennessee, en tanto que concentraba sus esfuerzos en Wisconsin.
Haciendo campaña en Superior, una localidad de ese estado, Dean dijo que los demócratas necesitan "un individuo que tenga un verdadero historial de cambio".
En una alusión a Kerry, a quien no mencionó por su nombre, Dean dijo que la alternativa a su propia candidatura era "un individuo muy conocido de Washington, que le hace el juego a los de allí".
Virginia elegirá 82 delegados asignados a la convención en estas primarias del martes, y Tennessee escogerá 69.
Kerry ha ganado 10 de las 12 contiendas primarias y comisiones vecinales realizadas hasta ahora por el Partido Demócrata, con lo cual ha obtenido una enorme ventaja en el cómputo de delegados.
Como resultado de ello puede dejar de lado sus críticas a sus rivales demócratas, y ha comenzado a ocuparse más del presidente George W. Bush y de las elecciones generales de noviembre.
"El presidente tiene el peor desempeño en cuanto al total de empleos que los últimos once presidentes juntos", dijo el lunes el senador por Massachusetts. "Ha perdido más de tres millones de puestos de trabajo".