PEKÍN, China, feb. 11, 2004.- El Gobierno chino acusó este miércoles al presidente de Taiwán, Chen Shui-bian, de poner en peligro la paz en la zona con la convocatoria de un controvertido referéndum "defensivo" en coincidencia con las elecciones presidenciales del próximo 20 de marzo. "Los planes independentistas de Chen amenazan con provocar un enfrentamiento en el Estrecho de Formosa", afirmó en rueda de prensa Zhang Mingqing, portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado (Ejecutivo).
China, que ha amenazado en diversas ocasiones con invadir Taiwán si declara la independencia, considera que la consulta es una "provocación" unilateral y ha pedido a Estados Unidos que se oponga al plan.
Mientras, el presidente taiwanés mantiene que el referéndum "defensivo" únicamente pretende "pulsar" la opinión del pueblo taiwanés, que se siente amenazado por los 500 misiles chinos que apuntan contra la isla.
A juicio de las autoridades chinas, "Chen nunca ha sido sincero en relación a la mejora de las relaciones entre Pekín y Taipei. El discurso del líder taiwanés es una sarta de mentiras".
Las autoridades chinas rechazaron hace dos semanas la propuesta de Chen en relación a la creación de un marco de paz y estabilidad en el Estrecho -propuesta que incluía el establecimiento de una zona desmilitarizada-, al considerarlo una maniobra "electoralista".
Aunque los observadores consideran improbable que el referéndum tenga consecuencias prácticas, la Administración Bush ha reiterado que rechaza cualquier medida unilateral que varíe el estatu quo de la zona mientras Francia se han opuesto rotundamente al plan.
El referéndum, el primero en la historia de la isla y que ha sido convocado por Taipei en defensa de lo que considera una amenaza bélica china, ase refiere a la compra de nuevos equipos anti-misiles y a la puesta en marcha de una negociación, de igual a igual, con Pekín.
Además, el portavoz gubernamental reiteró que "China no tiene intención de interferir en las elecciones presidenciales taiwanesas", que tendrán lugar el próximo 20 de marzo y en las que Chen Shui-bian buscará la reelección.
"No nos interesa quien sea el ganador de los comicios, sino su actitud en relación a la futura reunificación de la madre patria", puntualizó.
Por su parte, las autoridades de Taipei han acusado a Pekín de conminar a los empresarios taiwaneses con intereses en China a mantenerse al margen de la pugna electoral.
Taipei considera también que la supuesta desarticulación de una red de espías taiwaneses a finales del pasado año en China, es una maniobra de despiste para desacreditar a Chen y confundir al electorado de la isla.
Tras 50 años de hegemonía del Kuomintang, la victoria del pro independentista Chen Shui-bian en las elecciones presidenciales taiwanesas de mayo de 2000 trastocó los planes de Pekín, que confiaba en reunificar pacíficamente la "madre patria" antes de 2010.
La división entre la República Popular China y la República de Taiwán data de 1949, cuando el Gobierno nacionalista del generalísimo Chiang Kai-Chek se traslada a la isla de Formosa tras ser derrotado por el Ejército Rojo de Mao Zedong, que instauró un Estado comunista en la China continental.