PEKÍN, China, feb. 11, 2004.- Estados Unidos advirtió este miércoles sobre el peligro que supone la presencia de 496 misiles chinos apuntando a la isla de Taiwán, que se prepara para celebrar un referéndum "defensivo", visto por Pekín como una "provocación" unilateral. "La acumulación de misiles frente a las costas de Taiwán no contribuye a reducir la creciente tensión en la zona", afirmó hoy Douglas Feith, subsecretario de Política en el departamento de Defensa norteamericano, que abrió ayer en Pekín la sexta ronda de consultas militares bilaterales.
El gobierno estadounidense comparte con Taiwán que estos misiles colocados estratégicamente en la costa oriental de China -provincias de Fujian y Cantón- constituyen una grave amenaza para la paz y estabilidad del Estrecho de Formosa.
El subsecretario norteamericano manifestó la "inquietud" de Washington por la acumulación de misiles frente a la isla durante sus conversaciones con el ministro de Defensa chino, Cao Gangchuan, y el ministro de Asuntos Exteriores chino, Li Zhaoxing.
"El gobierno chino no ha aclarado en qué circunstancias estaría dispuesto a replegar los misiles", señaló Feith, que se negó a comentar la reacción china en caso de que Taiwán siga adelante con sus planes de celebrar el primer plebiscito de su historia.
China y Estados Unidos, no celebraban una reunión militar de alto nivel desde diciembre de 2002 en Washington, sede de la quinta ronda de consultas.
Por su parte, el ministro chino de Defensa aseguró hoy que "nadie desea más la reunificación pacífica que el gobierno y el pueblo chino".
Coincidiendo con la presencia de Feith en Pekín, el gobierno chino acusó hoy al presidente taiwanés, Cheng Shui-bian, de poner en peligro la paz en la zona con la convocatoria del controvertido referéndum coincidiendo con las elecciones presidenciales del 20 de marzo.
China, que ha amenazado en diversas ocasiones con invadir Taiwán si declara la independencia, considera que la consulta es una "provocación" unilateral y ha pedido a Estados Unidos que se oponga al plan.
ALIADOS
Estados Unidos, que se ha mostrado en contra de cualquier medida unilateral que varíe el estatus quo de la zona, es el mayor suministrador de armas a Taiwán y su principal aliado en la arena internacional.
Pekín mantiene que el empecinamiento de Estados Unidos en suministrar armamento al Gobierno de la isla contribuye en gran pmedida a una escalada de tensión en el Estrecho de Formosa.
Mientras, el presidente taiwanés mantiene que el referéndum "defensivo" únicamente pretende "pulsar" la opinión del pueblo taiwanés, que se siente amenazado por los casi 500 misiles chinos que apuntan contra la isla.
El referéndum, que ha sido convocado por Taipei en defensa ante la amenaza bélica china, preguntará al pueblo taiwanés sobre la compra de nuevos equipos anti-misiles.
En este sentido, el primer ministro taiwanés reiteró recientemente la determinación de su gobierno de gastar unos 20 mil millones de dólares en armamento en los próximos diez años, lo que incluiría la compra de ocho submarinos a Estados Unidos.
Esta sexta ronda de consultas se produce sólo cuatro semanas después de la visita a Pekín del jefe del Alto Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Richard Myers, invitado por su homólogo chino, Liang Guanglie.
Durante esa visita, Myers reiteró que "Estados Unidos mantiene su compromiso histórico de ayudar a Taiwán a hacer frente al uso de la fuerza por parte de otro país".