DELAWARE, Estados Unidos, feb. 11, 2004.- Las autoridades ordenaron el sacrificio de 72 mil pollos e impusieron cuarentenas a unas 80 granjas de Delaware, a fin de evitar la propagación de la influencia aviaria, lo cual podría afectar la multimillonaria industria de la cría y exportación de pollos del estado. Los pollos, de una granja del condado de Sussex, fueron sacrificados el martes, dijo el secretario de Agricultura de Delaware, Michael Scuse.
Funcionarios dijeron que habían ordenado la destrucción de las aves -- criadas en una granja independiente bajo contrato para la conocida marca Perdue Farms -- a fin de impedir la propagación de la dolencia.
"No se trata de un problema de salud humana o de seguridad alimentaria, sino una cuestión de salud animal", dijo el doctor Bruce Stewart-Brown, vicepresidente de Perdue, la principal marca distribuidora de pollos en la costa atlántica de Estados Unidos y la cuarta a nivel nacional.
Funcionarios de Delaware dijeron que la enfermedad no estaba relacionada con una variedad virulenta de influenza aviaria a la que se atribuye la muerte de por lo menos 19 personas en Vietnam y Tailandia.
La enfermedad fue hallada primeramente en una granja independiente del condado de Kent. Los agentes estatales ordenaron el sacrificio de las 12 mil aves de esa granja.
Los funcionarios dijeron haber impuesto cuarentenas a unas 80 granjas en un radio de unos 10 kilómetros alrededor de las dos granjas afectadas. Scuse dijo que los pollos de más de 21 días de nacidos serán sometidos a análisis cada 10 días durante la cuarentena.
"Esto es un asunto muy, muy grave", dijo Scuse. "Lo que se juega es la suerte de una industria que genera ingresos de varios miles de millones de dólares".
Hong Kong anunció el miércoles que ampliaba a todos los Estados Unidos su prohibición a las importaciones de aves y productos derivados, que inicialmente se aplicaba sólo a Delaware.
Ucrania también anunció este miércoles una prohibición temporal de productos avícolas importados de Delaware.
Esas prohibiciones se suman a las que han declarado China, Polonia, Japón, Malasia, Singapur y Corea del Sur.
Rusia, que es el principal país importador de productos avícolas de Estados Unidos, sólo ha prohibido las importaciones procedentes de Delaware.
Las exportaciones de pollos y sus derivados suman más de mil 700 millones de dólares anuales.