CARACAS, Venezuela, feb. 14, 2004.- La marcha organizada por la oposición venezolana para solicitar al Consejo Nacional Electoral (CNE) que convoque un referendo contra el presidente Hugo Chávez transcurrió hoy sin incidentes. La cita, organizada por la coalición opositora Coordinadora Democrática, contó con la participación de miles de simpatizantes que ocuparon durante varias horas una zona colindante con el Jardín Botánico de la capital venezolana.
Uno de los objetivos de la marcha era entregar un documento en el CNE, pero no pudo concretarse al no llegar los manifestantes hasta su sede y no acceder la Coordinadora a que unos delegados del organismo lo recogieran en el lugar de la concentración.
"Todo ha transcurrido en paz y sin problemas", dijo el ministro de Interior y Justicia, Lucas Rincón, poco antes de que se dispersaran los participantes en la marcha.
Los manifestantes llegaron hasta el Jardín Botánico principalmente desde el este de la capital, donde se concentran las urbanizaciones de clase media y alta.
El objetivo inicial de la Coordinadora de llegar hasta la puerta del CNE fue modificado, a sugerencia del Gobierno, lo cual evitó que la marcha tuviera que atravesar un "gran mercado popular" que llenaban presuntos simpatizantes del oficialismo.
El dirigente de la Coordinadora, Enrique Mendoza, señaló que "miles y miles y miles de venezolanos" dieron "una demostración al mundo" del ejercicio de sus derechos constitucionales.
Frente al optimismo de la oposición, el vicepresidente, José Vicente Rangel, consideró que la oposición ya no es capaz de movilizar a centenares de miles de personas como hace un año.
Los asistentes a la marcha de hoy pretendían, según sus organizadores, lograr que el CNE dé por buenas las 3.4 millones de firmas que presentaron para apoyar la solicitud de referendo contra Chávez.
El oficialismo sostiene que más de un millón de esas firmas son falsas y asegura que las válidas no llegan a los 2.4 millones que se necesitan para convocar la consulta.
El CNE revisa actualmente, para su depuración, las firmas presentadas por la Coordinadora, trabajo que supervisa la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter de EU.
Durante la marcha el dirigente opositor Timoteo Zambrano denunció que el gobierno y tres de los cinco directivos del CNE buscan que la OEA y el Centro Carter abandonen la supervisión del proceso.
Zambrano representó a la Coordinadora en las negociaciones que durante siete meses mantuvieron gobierno y oposición, bajo el auspicio de la OEA y el Centro Carter, para llegar a un acuerdo sobre una solución democrática a la crisis venezolana que se firmó el 29 de mayo de 2003.
Poco después de la denuncia, Jorge Rodríguez, directivo del CNE, aclaró que no sólo se mantendrán ambas instancias internacionales, sino que a partir del próximo lunes se incorporarán otras, que no identificó, para que den fe ante el mundo de la "transparencia" de la entidad electoral.
La marcha se produjo un día después de que Chávez presentara presuntas pruebas de fraudes cometidos por la Coordinadora en la recogida de las firmas y anunciara que si el CNE dice que hay referendo llevará esas pruebas al Tribunal Supremo de Justicia para tratar de impugnar la decisión.
El CNE señaló que será a fin de mes cuando termine la revisión de las firmas y establezca, luego de cinco días dedicados a reclamaciones, si su número es suficiente para activar el referendo.
Portavoces de la OEA y el Centro Carter pidieron ayer a los venezolanos que confíen en el trabajo del CNE y que se comprometan a respetar la decisión que finalmente anuncie.